La falta de lluvias y las altas temperaturas están impactando de lleno en la región núcleo, especialmente en el nordeste bonaerense y el sur de Santa Fe, donde la soja de primera y el maíz tardío atraviesan un marcado estrés hídrico.
Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), enero cerró con un déficit histórico de precipitaciones: en promedio llovieron menos de 40 milímetros cuando el registro normal ronda los 110 mm. En zonas como Pergamino, la sequía ya provocó una pérdida estimada del 50% del potencial productivo.
De las 36 estaciones meteorológicas relevadas por la BCR-GEA, solo una —General Pinto— alcanzó la media histórica de lluvias. En contraste, localidades clave de la franja central, como Álvarez, Pujato, Maggiolo y Godeken, registraron acumulados mínimos que oscilaron entre 9 y 11 mm, consolidando a esta zona como la más comprometida.
El panorama de reservas de agua en el suelo refleja una situación crítica: la mitad del área se encuentra en condición de sequía y el resto presenta escasez hídrica. Solo en el sur de la región núcleo persisten algunos sectores con humedad regular. Las lluvias recientes fueron escasas y se concentraron mayormente en el oeste, sin aliviar el núcleo productivo central.
Las miradas ahora están puestas en la primera semana de febrero, cuando podría ingresar un frente que rompa el bloqueo atmosférico y habilite precipitaciones más generalizadas.
Mercados inestables y clima como factor clave
La incertidumbre climática también se refleja en los mercados. En Chicago, los commodities agrícolas mostraron un fuerte subibaja: tras una suba acumulada del 16,5% en seis meses, cayeron más de un 5% en la última semana.
La soja logró una leve recuperación impulsada por cambios en la normativa estadounidense sobre biocombustibles, que extiende créditos impositivos hasta 2029, aunque el avance de la cosecha en Brasil limitó las ganancias. El maíz también mostró subas, sostenidas por la mayor demanda de la industria de etanol, que alcanzó niveles récord en diciembre.
En este contexto, el clima sigue siendo el factor determinante tanto para el rumbo de la cosecha como para la evolución de los precios internacionales.
Comentarios de las entradas (0)