La reforma electoral continúa siendo una de las principales prioridades del presidente Javier Milei, aunque sus aspiraciones encuentran obstáculos por la falta de consenso entre sectores aliados que rechazan la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Según pudo saber Diario Sonar, el núcleo más cercano al mandatario analiza distintas alternativas ante la posibilidad de que los bloques aliados en el Congreso no acompañen el proyecto impulsado por la Casa Rosada.
Entre las opciones que se evalúan figura una nueva suspensión de las PASO por única vez, tal como ocurrió en las elecciones legislativas de 2025. Otra variante en estudio es eliminar su carácter obligatorio y transformarlas en primarias optativas.
No obstante, desde la mesa política del oficialismo insisten en que el objetivo central sigue siendo la eliminación definitiva del sistema. “Es nuestro proyecto de máxima, aunque entendemos que, si los aliados coinciden en la suspensión, podrían impulsar una iniciativa propia con propuestas alternativas”, explicó un funcionario cercano a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
En la misma línea, otro integrante del armado político sostuvo: “Lo más probable es que avancemos con una suspensión, aunque también estamos evaluando un esquema de PAS. De todos modos, la intención es seguir insistiendo con la eliminación”.
Una postura similar expresó el ministro del Interior, Diego Santilli, tras participar el martes de una reunión con gobernadores del Norte Grande en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
“Si se mantiene el sistema actual, habrá PASO provinciales para gobernador en los distritos que adelanten elecciones, luego PASO nacionales y finalmente las presidenciales. La gente no quiere votar tantas veces”, argumentó el funcionario, quien además advirtió sobre el elevado costo económico que implica sostener el calendario electoral vigente.
En el oficialismo identifican resistencia entre varios gobernadores y, especialmente, dentro del PRO, uno de los principales socios legislativos del Gobierno. Mientras tanto, la reforma electoral todavía no tiene fecha de tratamiento en el Senado.
Desde el entorno presidencial también sostienen que la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) podría presentar dificultades en una elección primaria debido a la gran cantidad de listas y candidaturas que podrían competir. Por eso, el Gobierno apuesta a avanzar con una reforma integral que también incluya modificaciones en los requisitos para la conformación y permanencia de los partidos políticos.
Entre los cambios contemplados se encuentra el aumento de la cantidad de afiliados necesarios para obtener el reconocimiento de una fuerza política y la exigencia de un piso mínimo de votos para conservar la personería electoral.
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