La reunión de gobernadores prevista para este miércoles se mantiene envuelta en un fuerte hermetismo, en un contexto atravesado por las negociaciones que cada provincia mantiene con el Gobierno nacional en torno a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei.
El encuentro había sido convocado en el ámbito del Consejo Federal de Inversiones (CFI), aunque hasta este martes por la noche no estaba confirmado si se realizaría de manera presencial, virtual o si finalmente sería postergado. La falta de definiciones expone las dificultades para unificar posturas entre los mandatarios provinciales.
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, reconoció la incertidumbre tras una reunión en Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli. “Está prevista una reunión, pero no sabemos si será por Zoom. Nunca estuvo confirmada, estamos evaluando si se hace o no”, señaló.
Los gobernadores de la oposición, junto a aliados no alineados con el oficialismo, buscan consensuar una posición común frente al tratamiento de la reforma laboral, cuyo debate el Gobierno nacional pretende llevar al Senado el próximo 11 de febrero, con la intención de obtener media sanción.
Uno de los principales puntos de tensión es el impacto fiscal del proyecto. Las provincias advierten que las modificaciones impositivas incluidas en la iniciativa —como la reducción de las alícuotas del impuesto a las Ganancias que pagan las empresas y la baja de las contribuciones patronales— podrían generar una pérdida superior a los 3 billones de pesos en las arcas provinciales. Desde el Ministerio de Economía, en cambio, sostienen que el impacto sería menor y recién se reflejaría a partir de 2027.
En ese marco, ningún sector confirma con certeza la realización del encuentro y, tanto en el peronismo como en otros espacios provinciales, admiten que la reunión “no figura en agenda”.
Mientras tanto, desde el oficialismo avanzan con el tratamiento legislativo. La presidenta de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció que se solicitó una sesión especial para el 11 de febrero con el acompañamiento de bloques dialoguistas y aseguró que existe consenso en la mayoría de los puntos del proyecto. “Creemos que tenemos los votos”, afirmó tras una reunión con referentes parlamentarios.
El escenario expone la tensión entre Nación y provincias, con negociaciones abiertas y definiciones clave que podrían impactar de lleno en las finanzas provinciales y en el debate político de los próximos meses.
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