Un grupo de 16 países de la Organización de los Estados Americanos (OEA), junto con el Departamento de Estado de Estados Unidos, expresó su preocupación por el impacto de los bloqueos de carreteras sobre los derechos humanos y la estabilidad democrática en Bolivia.
La declaración, respaldada por Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú, se conoció tras más de siete semanas de protestas y cortes de rutas que paralizaron gran parte del país y motivaron la declaración del estado de excepción por parte del presidente Rodrigo Paz Pereira.
El documento advierte que los bloqueos restringieron el acceso de la población a alimentos, combustibles, medicamentos y otros bienes esenciales, además de expresar preocupación por acciones que, según los firmantes, buscan debilitar el Estado de derecho y desestabilizar al gobierno democráticamente elegido.
Los países señalaron que únicamente las manifestaciones pacíficas deben ser protegidas y rechazaron los hechos de violencia. También reclamaron que los sectores movilizados habiliten corredores humanitarios para garantizar el paso de ambulancias, personal sanitario y suministros esenciales.
Por último, instaron a todas las fuerzas políticas y sociales a abandonar la confrontación y retomar el diálogo mediante los mecanismos institucionales.
El pronunciamiento coincidió con la primera jornada sin bloqueos en la red vial boliviana, luego de que efectivos militares y policiales despejaran las rutas y los sectores movilizados resolvieran suspender temporalmente las protestas.
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