El canciller brasileño Mauro Vieira cuestionó las declaraciones del Gobierno argentino contra Luiz Inácio Lula da Silva y negó acusaciones de una supuesta intervención de Brasil en la política argentina. Advirtió que el vínculo bilateral está deteriorado y reclamó un gesto de la Casa Rosada.
La tensión diplomática entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo. El canciller brasileño, Mauro Vieira, reclamó al presidente Javier Milei que termine con las “agresiones” contra Luiz Inácio Lula da Silva como condición para comenzar a normalizar la relación entre ambos países.
Vieira sostuvo que el vínculo bilateral “es muy importante”, pero reconoció que atraviesa un momento de fuerte deterioro. Actualmente, la representación diplomática entre ambos países quedó en manos de encargados de negocios.
“Se necesita un gesto: el de parar las agresiones”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores brasileño en declaraciones a Clarín.
Brasil rechazó las acusaciones de Milei
El canciller también respondió a las acusaciones del Presidente argentino sobre una supuesta participación brasileña en acciones internacionales contra la Argentina.
Vieira calificó de “totalmente falso” el señalamiento acerca de un eventual financiamiento de Brasil a la campaña presidencial de Sergio Massa.
También cuestionó que Milei y dirigentes de La Libertad Avanza definan a Lula como “comunista”.
El funcionario dijo que “sorprende” esa caracterización y recordó que el mandatario brasileño “jamás negó” ni intentó modificar el carácter capitalista de la economía de Brasil. Atribuyó esa definición exclusivamente a “la visión del presidente argentino”.
Una relación estratégica bajo tensión
Más allá de las diferencias políticas, Vieira reivindicó la importancia económica y comercial que tiene la Argentina para Brasil y ratificó que el país continúa siendo considerado un socio estratégico.
El canciller conoce especialmente la relación bilateral: fue embajador brasileño en Buenos Aires entre 2004 y 2010.
Sus declaraciones se producen en medio de una escalada diplomática que incluso llegó esta semana al Senado argentino, donde legisladores opositores cuestionaron las expresiones de Milei contra Lula y reclamaron preservar la histórica relación entre ambos países.
Desde Brasilia plantean ahora que el primer movimiento debe surgir de Buenos Aires. Para el gobierno de Lula, la posibilidad de recuperar una relación diplomática normal depende, antes que nada, de que cesen las confrontaciones públicas.
Vieira expresó además su expectativa de que, superada la actual crisis, los embajadores puedan regresar a sus respectivos puestos y ambos gobiernos retomen plenamente los canales diplomáticos.
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