Lula firmó una medida provisional que alcanza a las denominadas “bets” y también prohíbe su publicidad y patrocinio. Los usuarios tendrán hasta el 5 de octubre para retirar voluntariamente el dinero de sus cuentas.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó una medida provisional que prohíbe en todo el país la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las apuestas de cuota fija, un mercado que tuvo una fuerte expansión durante los últimos años.
La decisión comprende tanto a las apuestas sobre acontecimientos deportivos como a los juegos online ofrecidos por las denominadas bets. No alcanza, en cambio, a las restantes modalidades de lotería autorizadas por la legislación brasileña.
La medida entró en vigor con su publicación este viernes y establece un período de transición hasta el cierre de las plataformas.
Qué pasará con el dinero de los apostadores
Desde la publicación de la medida ya no pueden ingresarse nuevos fondos en las cuentas de apuestas.
Los usuarios tendrán hasta las 23:59 del 5 de octubre para retirar voluntariamente los saldos disponibles. A partir de las 0 del 6 de octubre, los sitios y aplicaciones deberán quedar fuera de servicio.
Posteriormente, las empresas deberán informar los saldos pendientes individualizados de cada apostador para que las entidades financieras realicen las devoluciones. Según el cronograma oficial, los bancos efectuarán esos pagos entre el 9 y el 14 de octubre. En caso de dificultades, la Caixa Econômica Federal podrá intervenir para completar las devoluciones.
Las apuestas que todavía permanezcan abiertas al finalizar el período de transición y cuyo resultado no haya sido definido quedarán sin efecto, con devolución integral de lo apostado. Los premios correspondientes a apuestas ya resueltas deberán ser pagados.
También termina la publicidad de las “bets”
La decisión tendrá un fuerte impacto sobre el fútbol brasileño y otros sectores que durante los últimos años incorporaron a las casas de apuestas como anunciantes y patrocinadores.
La medida prohíbe la publicidad, propaganda, marketing y patrocinio de apuestas de cuota fija. Los materiales y patrocinios existentes deberán ser retirados durante el período de transición establecido por la norma.
El Gobierno informó además que hasta ahora se habían concedido 85 autorizaciones para operar apuestas de cuota fija, por las cuales las empresas pagaron en conjunto 2.550 millones de reales. La extinción de esas autorizaciones, según la medida, no genera derecho a indemnización por expectativas de continuidad de la actividad.
El Gobierno también busca penalizar la actividad
Junto con la medida provisional, el Ejecutivo envió al Congreso un proyecto para incorporar nuevos delitos vinculados con la explotación de apuestas.
Entre ellos se propone una pena de cuatro a seis años de prisión y multa para quienes exploten, operen, ofrezcan o intermedien apuestas de cuota fija. Para determinadas actividades de publicidad, captación de apostadores y facilitación financiera se contemplan penas de dos a cuatro años.
El Gobierno brasileño justificó la decisión, entre otros argumentos, por los efectos económicos y sanitarios asociados a la expansión de las apuestas. El Ministerio de Salud señaló problemas relacionados con endeudamiento y trastornos del juego.
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