La Casa Rosada volverá a reunir el martes a su mesa política después de que el oficialismo debiera retirar dos de los capítulos más sensibles de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El Gobierno busca recomponer acuerdos con los gobernadores y recuperar la iniciativa legislativa, mientras admite que las negociaciones serán más difíciles de cara a 2027.
El Gobierno nacional comenzó a revisar su estrategia política después de una semana particularmente compleja en el Senado, donde consiguió la aprobación general de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero debió resignar dos de los puntos centrales de la iniciativa: la modificación del régimen de tierras rurales y los cambios a la Ley de Manejo del Fuego.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el martes volverá a reunirse la mesa política del Gobierno. Allí se analizará lo ocurrido en el Congreso, las dificultades para construir mayorías y la relación con los gobernadores que habitualmente acompañan las iniciativas de La Libertad Avanza.
La intención de la Casa Rosada será cerrar rápidamente ese capítulo y concentrarse en los próximos proyectos de su agenda parlamentaria.
Entre las iniciativas pendientes aparecen la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal II, la reforma electoral y el régimen de Zonas Frías.
Una derrota que sorprendió al oficialismo
Hasta pocas horas antes de la votación, en el Gobierno existía confianza en conseguir los respaldos necesarios.
La decisión de retirar previamente el capítulo que modificaba las restricciones para la adquisición de tierras por parte de extranjeros había sido interpretada como una concesión suficiente para destrabar el proyecto.
Sin embargo, durante la votación en particular quedó en evidencia que tampoco existían los votos necesarios para avanzar con las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego.
El resultado expuso problemas en la negociación parlamentaria y también los límites de los acuerdos alcanzados con gobernadores y bloques provinciales.
Aun así, dentro de La Libertad Avanza intentan presentar lo ocurrido como una derrota circunstancial y sostienen que el vínculo con los mandatarios provinciales continuará siendo determinante para la agenda legislativa.
Los gobernadores vuelven al centro de la escena
La relación entre Nación y las provincias será uno de los principales ejes de la nueva etapa.
En los próximos días, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, viajarán a Catamarca para reunirse con los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez.
La visita tendrá como uno de sus ejes la puesta en marcha de la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra financiada mediante un crédito del BID que demandará una inversión de $99.769 millones y beneficiará a unos 35.900 habitantes de Catamarca y Santiago del Estero.
Además, el Gobierno destaca los acuerdos alcanzados con Catamarca para ejecutar obras sobre rutas nacionales y avanzar en la compensación de deudas entre Nación y Provincia.
Santilli continuará, además, con los contactos individuales con mandatarios provinciales, una tarea que asumió como uno de los principales nexos políticos entre la Casa Rosada y el interior.
Con 2027 cada vez más cerca
Pero el escenario comienza a cambiar.
Algunos gobernadores anticipan que elevarán el costo político de sus respaldos en el Congreso, mientras dentro del propio oficialismo reconocen que las elecciones de 2027 empiezan a condicionar las negociaciones.
La preocupación en La Libertad Avanza es que dirigentes provinciales que acompañaron buena parte de las reformas del Gobierno comiencen a tomar distancia para preservar sus propios espacios políticos.
El traspié sufrido con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada dejó una señal en ese sentido: el oficialismo puede aprobar parte de su agenda, pero ya no alcanza únicamente con sus aliados habituales para garantizar los proyectos más sensibles.
Después del revés en el Senado, la Casa Rosada enfrenta ahora el desafío de reconstruir acuerdos, recuperar iniciativa y evitar que el calendario electoral termine convirtiendo cada votación en una negociación todavía más compleja.
Comentarios de las entradas (0)