Francia derrotó 4 a 1 a Noruega en Boston, terminó con puntaje ideal en el Grupo I del Mundial 2026 y confirmó su candidatura al título con otra sólida actuación, liderada por un extraordinario Ousmane Dembélé.
El delantero francés fue la gran figura de la noche al marcar tres goles en apenas 32 minutos del primer tiempo, firmando uno de los hat-tricks más rápidos de la historia de los Mundiales. Solo quedó por detrás del conseguido por el austríaco Josef Probst frente a Checoslovaquia en 1954.
Con la clasificación ya asegurada, Noruega presentó un equipo alternativo y reservó a varias de sus principales figuras, mientras que Francia apostó por su formación titular y dominó el encuentro desde el inicio.
Dembélé abrió el marcador con dos potentes definiciones y completó su triplete con una sutil definición, coronando una actuación sobresaliente. Antes, Kylian Mbappé había estado cerca de convertir con un remate que se estrelló en el palo, mientras que Michael Olise volvió a destacarse en la generación de juego.
Noruega descontó por intermedio de Kristoffer Aasgaard, que aprovechó una de las pocas oportunidades de su equipo. Más tarde, Oscar Bobb generó un penal, pero el arquero Mike Maignan volvió a demostrar su calidad al contener el remate.
Sobre el final, Désiré Doué selló el 4 a 1 definitivo para una selección francesa que cerró la primera fase con tres triunfos en igual cantidad de partidos.
El encuentro también estuvo marcado por la ausencia del entrenador Didier Deschamps, quien no estuvo en el banco de suplentes debido al fallecimiento de su madre. En su lugar dirigió su histórico asistente, Guy Stéphan.
Francia no ganaba sus tres partidos de la fase de grupos de un Mundial desde 1998, año en el que conquistó por primera vez el título jugando como local. Ahora buscará repetir aquella historia en Norteamérica.
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