El proceso judicial contra el músico Cristian «Pity» Álvarez entró en una nueva etapa: el juicio oral y público por el crimen ocurrido en 2018 comenzará el próximo 10 de agosto, tras años de demoras marcadas por su estado de salud mental.
El ex líder de Viejas Locas está acusado de haber asesinado a Cristian Díaz en el barrio Samoré, en Villa Lugano. El hecho ocurrió en julio de 2018 y tuvo un fuerte impacto mediático, no solo por la gravedad del caso sino también por la posterior confesión del propio músico.
Según se definió en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 de la Ciudad de Buenos Aires, el debate se desarrollará en al menos 11 audiencias entre agosto y septiembre. En paralelo, se le impusieron restricciones: no podrá salir del país ni ausentarse de la Capital Federal sin autorización judicial.
El giro que reactivó el juicio
La reanudación del proceso estuvo vinculada a un elemento clave: un reciente recital de Álvarez en el estadio Estadio Mario Alberto Kempes, que fue tomado como evidencia por la fiscalía para cuestionar su presunta incapacidad mental.
El fiscal Sandro Abraldes argumentó que el desempeño del músico sobre el escenario —durante más de tres horas— evidenció coordinación, memoria y manejo del estrés, lo que contrastaría con los argumentos de la defensa sobre su estado psiquiátrico.
Esa evaluación permitió destrabar una causa que había quedado suspendida luego de que el Cuerpo Médico Forense determinara que el artista no estaba en condiciones de afrontar un juicio.
Un expediente complejo
Además del homicidio, Álvarez enfrenta otra acusación por amenazas, agresiones y privación ilegítima de la libertad contra su entonces mánager, en un hecho ocurrido en 2016.
Con este nuevo calendario, la Justicia buscará finalmente avanzar en un caso que lleva más de siete años y que combina elementos judiciales, médicos y mediáticos en torno a una de las figuras más controvertidas del rock argentino.
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