Los equipos fueron instalados en dos sectores con características diferentes: uno sobre el corredor Santa Rosa-Toay y otro en el Colegio Olga Orozco. Permitirán generar información continua y de acceso público sobre la calidad del aire y analizar su relación con el tránsito, el ambiente y la salud.
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa instaló dos nuevos sensores para monitorear la calidad del aire en Toay, ampliando la red de equipos que ya funcionan en distintos puntos de la Provincia.
La iniciativa forma parte del convenio de colaboración firmado el pasado 5 de junio, Día Mundial del Ambiente, entre el organismo provincial y la ONG Sustentabilidad Sin Fronteras, responsable del programa Clima y Salud.
A partir de ese acuerdo, la organización entregó en comodato dos sensores que fueron incorporados a AirGradient, una red internacional de monitoreo ambiental que permite consultar públicamente los datos generados por sus equipos.
Dos lugares para comparar realidades diferentes
La ubicación de los nuevos sensores fue definida con un objetivo concreto: obtener información de dos sectores con características distintas y observar cómo evoluciona la calidad del aire en cada uno.
Uno de los equipos fue instalado en las oficinas de Pampetrol, en cercanías de la avenida Perón, principal corredor vial entre Santa Rosa y Toay.
Se trata de un punto particularmente interesante para el monitoreo debido al intenso movimiento vehicular que diariamente se registra entre ambas ciudades. Los datos permitirán observar la evolución de los parámetros ambientales en un sector directamente atravesado por esa circulación.
El segundo sensor fue colocado en el Colegio Olga Orozco, dentro de Toay, donde funcionará como otro punto de referencia para analizar la calidad del aire de la localidad.
Con el paso del tiempo, los registros obtenidos en ambos lugares permitirán realizar comparaciones y detectar variaciones relacionadas con diferentes situaciones ambientales.
Ambiente, salud y educación
La instalación de uno de los equipos dentro de una institución educativa también incorpora una dimensión pedagógica al proyecto.
Estudiantes y docentes podrán trabajar con información ambiental obtenida directamente en su propia comunidad, incorporando los registros a actividades relacionadas con calidad del aire, cambio climático y salud.
De esta manera, el monitoreo no solamente servirá para generar información técnica, sino también para acercar el conocimiento ambiental a las aulas.
Información pública y en tiempo real
Los equipos fueron conectados a la red AirGradient, que reúne sensores distribuidos en diferentes lugares del mundo.
Los registros generados en Toay serán de acceso público y permitirán comenzar a construir una serie histórica de datos sobre la calidad del aire, algo especialmente importante para determinar cómo evolucionan los distintos parámetros con el paso del tiempo.
Para la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, disponer de información local de manera sostenida permitirá establecer una línea de base y mejorar el conocimiento sobre las condiciones ambientales existentes en el territorio.
La incorporación de estos dos nuevos puntos de medición permitirá así pasar de observaciones aisladas a un seguimiento continuo, generando información que en el futuro podrá resultar útil para analizar la relación entre calidad del aire, actividad urbana, cambio climático y salud.
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