Las elecciones presidenciales de este domingo enfrentan a Luiz Inácio Lula da Silva con Flávio Bolsonaro como principales candidatos. Para Argentina, el resultado importa especialmente por el comercio bilateral, la evolución del real y la relación política entre ambos gobiernos. Las encuestas muestran una competencia ajustada y la posibilidad de una segunda vuelta el 25 de octubre.
Brasil celebrará este domingo la primera vuelta de sus elecciones presidenciales, en una elección seguida con particular atención desde Argentina por el peso económico y comercial del principal socio del Mercosur.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca un nuevo mandato y tiene como principal adversario al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los últimos sondeos muestran una elección competitiva y, si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre.
Más allá del resultado político, la elección brasileña puede tener consecuencias económicas para Argentina por tres canales principales: el comercio bilateral, la evolución del real y las relaciones entre ambos gobiernos.
Un socio comercial determinante
Brasil continúa siendo uno de los mercados más importantes para las exportaciones argentinas y tiene un peso especialmente relevante para sectores industriales.
En agosto, el intercambio bilateral alcanzó los US$ 2.578 millones. Argentina exportó US$ 1.099 millones e importó US$ 1.479 millones, con un déficit mensual de US$ 380 millones. Durante los primeros ocho meses de 2026, el rojo acumulado llegó a US$ 1.635 millones, aunque resultó considerablemente inferior al registrado durante el mismo período de 2025.
Por eso, más allá de quién resulte elegido, el desempeño de la economía brasileña será una de las variables relevantes para Argentina: una mayor actividad puede incrementar la demanda de productos argentinos, mientras que una desaceleración tendría el efecto contrario.
El real, otra variable para Argentina
Los economistas consultados por Diario Sonar también ponen la mirada sobre el comportamiento que pueda tener la moneda brasileña después de las elecciones.
Una eventual apreciación del real frente al dólar podría mejorar la competitividad relativa de los productos argentinos en Brasil sin necesidad de una modificación equivalente del tipo de cambio local. Al mismo tiempo, encarecería en términos relativos las importaciones provenientes del país vecino.
Sin embargo, la reacción cambiaria dependerá de múltiples variables y no únicamente del resultado electoral. Los mercados siguen especialmente la situación fiscal brasileña, las tasas de interés y las señales económicas que surjan después de los comicios.
Una relación política atravesada por tensiones
La elección encuentra además el vínculo diplomático entre Argentina y Brasil en un momento particularmente delicado.
El gobierno brasileño redujo en agosto la representación diplomática en Buenos Aires al nivel de encargado de negocios, después de nuevos enfrentamientos verbales entre Javier Milei y Lula.
Las diferencias ideológicas entre ambos presidentes contrastaron durante estos años con la continuidad de una relación económica de enorme importancia para los dos países.
Flávio Bolsonaro, por su parte, mantiene una mayor afinidad política con Milei y también una posición más cercana al gobierno estadounidense de Donald Trump. Lula ha sostenido una relación más distante con Washington y durante la campaña cuestionó distintas acciones estadounidenses sobre Brasil.
Qué mirar después de la elección
Para Argentina, probablemente el dato económico más relevante no sea solamente quién obtenga más votos este domingo, sino qué señales surjan sobre la política económica brasileña, el frente fiscal y la cotización del real.
También estará bajo observación el futuro del vínculo bilateral. Brasil representa un mercado decisivo para numerosas exportaciones argentinas y ambos países continúan profundamente relacionados dentro del Mercosur, independientemente de las diferencias entre sus gobiernos.
La primera respuesta llegará este domingo. Si ningún candidato alcanza la mayoría necesaria, la definición quedará para el 25 de octubre.
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