SpaceX alcanzó un nuevo hito en el desarrollo de Starship: el gigantesco sistema espacial llegó por primera vez a la órbita terrestre y desplegó 26 satélites Starlink V3. La misión, sin embargo, debió acortarse por un inconveniente en uno de sus motores.
El cohete despegó este lunes desde Starbase, en Texas, a las 7.48 hora local, en el que fue el decimocuarto vuelo de prueba integrado de Starship y el Super Heavy.
Unos 25 minutos después del lanzamiento, la nave consiguió completar la maniobra necesaria para alcanzar la órbita, algo que SpaceX no había logrado en ninguno de los trece vuelos anteriores.
El resultado representa un paso importante para el proyecto de la compañía de Elon Musk, que desarrolla Starship como un sistema completamente reutilizable destinado a transportar grandes cantidades de carga y, en el futuro, tripulaciones.
Primer despliegue de Starlink desde Starship
La misión también marcó otra novedad: Starship transportó y desplegó por primera vez satélites operativos de la constelación Starlink.
En total fueron liberados 26 satélites Starlink V3, la nueva generación desarrollada por SpaceX para ampliar considerablemente la capacidad de su red de internet satelital.
La operación resulta especialmente significativa porque una de las funciones previstas para Starship será justamente colocar grandes cantidades de satélites en órbita, aprovechando su capacidad de carga muy superior a la de los actuales Falcon 9.
Un vuelo que debía durar unas diez horas
El plan original contemplaba que Starship realizara alrededor de seis vueltas a la Tierra, manteniéndose a unos 275 kilómetros de altitud durante una misión cercana a las diez horas.
Sin embargo, durante el ascenso se produjo el apagado anticipado de uno de los seis motores de la etapa superior. A pesar del inconveniente, los controladores decidieron continuar con la inserción orbital y posteriormente completaron el despliegue de los 26 satélites.
SpaceX optó finalmente por acortar la misión y regresar la nave antes de lo previsto.
Starship realizó un reingreso controlado y terminó su vuelo con un amerizaje en el océano Pacífico, unas tres horas después del despegue.
Por su parte, el enorme propulsor Super Heavy realizó las maniobras previstas y descendió de manera controlada hacia el Golfo de México.
Un paso clave para el futuro de Starship
Con más de 120 metros de altura en su configuración completa, Starship es el sistema de lanzamiento más grande y potente desarrollado hasta el momento.
SpaceX pretende convertirlo en la pieza central de sus futuras operaciones espaciales, desde el despliegue masivo de satélites hasta misiones hacia la Luna y Marte.
El proyecto también tiene un papel central en los planes de la NASA: una versión modificada de Starship fue seleccionada como sistema de descenso lunar para futuras misiones tripuladas del programa Artemis.
Después de numerosos vuelos experimentales, explosiones, pérdidas de vehículos y modificaciones de diseño, alcanzar finalmente la órbita y desplegar una carga útil operativa marca una nueva etapa para el programa Starship.

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