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De Acá a la China

“Casas Abiertas” se despide del año: el teatro pampeano transforma la memoria, el encierro y la resistencia en una historia de amistad y libertad

micViviana Felice y Sol Riscosatoday27 octubre, 2026

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    “Casas Abiertas” se despide del año: el teatro pampeano transforma la memoria, el encierro y la resistencia en una historia de amistad y libertad Viviana Felice y Sol Riscosa


Las actrices Sol Riscosa y Viviana Felice visitaron “De Acá a la China”, el programa de Sebastián González por Radio Sonar, para hablar sobre la última función del año de la obra del grupo Las Chicas de la Obra. La propuesta, inspirada en testimonios de presas políticas de la última dictadura, combina humor, memoria y una profunda reivindicación de los vínculos humanos. La despedida será este domingo a las 20 en la sala ATTP de Santa Rosa, con una promoción especial de entradas 2×1.

Hay historias que parecen destinadas a ser contadas desde el dolor, pero que encuentran en el humor, la amistad y la solidaridad una manera diferente de acercarse a la memoria. Ese es el espíritu de Casas Abiertas, la propuesta teatral del grupo pampeano Las Chicas de la Obra, que este domingo 1° de noviembre realizará su última función del año en la sala de la Asociación Trabajadores del Teatro Pampeano (ATTP), en Santa Rosa.

Las actrices Sol Riscosa y Viviana Felice visitaron los estudios de Radio Sonar y conversaron con Sebastián González en De Acá a la China, el programa que se emite de lunes a viernes de 18 a 20, sobre el proceso creativo, las historias que inspiraron la puesta y la particular manera en que decidieron abordar uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.

Estrenada el pasado 1° de agosto, la obra se presenta como un manifiesto teatral sobre la libertad y la amistad, construido a partir de las experiencias de cinco mujeres que compartieron el encierro como presas políticas en la cárcel de Devoto durante la última dictadura militar.

Pero lejos de construir un relato dominado exclusivamente por el sufrimiento, la puesta recupera los pequeños acontecimientos de la vida cotidiana, los juegos, las complicidades y las estrategias que aquellas mujeres desarrollaron para resistir y mantenerse emocionalmente unidas.

La memoria también puede contarse desde la risa

Uno de los aspectos más interesantes de Casas Abiertas es la decisión de abordar una experiencia atravesada por la represión y la privación de la libertad sin renunciar al humor.

Durante la entrevista, Viviana Felice explicó que la obra busca mostrar la fortaleza de aquellas mujeres y su capacidad para encontrar momentos de alegría incluso en circunstancias extremas.

“No es que el público va a ir a ver y crea que va a sentirse peor… se muestra el cotidiano y cómo esas mujeres, la fortaleza que tenían de poder sacar de algo tan feo, tan oscuro, como estar presa, algo bueno, positivo, que les permitía seguir adelante y que les permitió salir en libertad”, expresó.

La propuesta se aleja así de una representación convencional del encierro para poner en primer plano la humanidad de sus protagonistas. No se trata de desconocer la violencia de la dictadura, sino de recuperar otras dimensiones de quienes la padecieron: sus deseos, sus afectos, sus contradicciones y su capacidad para construir comunidad.

Sol Riscosa destacó especialmente esa búsqueda artística.

“Parece ser una historia muy cruenta y lo único que aparece es risa y nos la pasamos riéndonos… Para mí es hermoso romper ese estereotipo de cómo es hacer una presa. Antes que presas son mujeres sosteniéndose vivas”, señaló.

La risa aparece entonces como una forma de resistencia, pero también como una herramienta para acercar al público a experiencias históricas que muchas veces parecen lejanas o difíciles de abordar.

Las voces de las presas políticas pampeanas

La construcción dramatúrgica de Casas Abiertas tiene una fuerte vinculación con la memoria histórica de La Pampa.

El trabajo tomó como punto de partida testimonios de expresas políticas pampeanas, entre ellas Cristina Hércoli y Marta Candia, cuyas experiencias contribuyeron a reconstruir aspectos de la vida cotidiana dentro de la cárcel de Devoto.

A esos relatos se sumó el libro colectivo Nosotras, presas políticas, una obra testimonial que recupera las vivencias de mujeres encarceladas por razones políticas durante los años del terrorismo de Estado.

La puesta rescata especialmente una dimensión que no siempre ocupa el centro de los relatos históricos: la organización colectiva que permitió a muchas detenidas sostener vínculos, compartir conocimientos y construir mecanismos de solidaridad frente al aislamiento y la represión.

En ese universo, la amistad deja de ser simplemente un vínculo afectivo para convertirse en una herramienta de supervivencia.

Las protagonistas no aparecen definidas únicamente por su condición de presas políticas. Son, ante todo, mujeres que intentan preservar su identidad, sus deseos y su humanidad frente a un sistema construido para despojarlas de su libertad.

García Lorca, Bernarda Alba y las puertas que se abren

La obra incorpora además fragmentos de La casa de Bernarda Alba, uno de los textos fundamentales de Federico García Lorca, donde el encierro, la autoridad y la represión de los deseos atraviesan la vida de un grupo de mujeres.

Ese diálogo entre la dramaturgia del autor español y los testimonios de las presas políticas argentinas construye una relación simbólica entre diferentes formas de encierro y control.

El título Casas Abiertas surge precisamente de una referencia al universo lorquiano.

“Es un fragmento de un texto de García Lorca que está en la obra… hace referencia a la metáfora de que una casa se abra o se cierre, la libertad añorada de esas cinco mujeres en contraposición con la cárcel y el encierro”, explicó Sol Riscosa.

La elección adquiere una resonancia particular en 2026, cuando se cumplen 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y 90 años del asesinato de Federico García Lorca, ocurrido en agosto de 1936, al comienzo de la Guerra Civil española.

Dos acontecimientos separados por cuatro décadas y por miles de kilómetros encuentran así un punto de contacto en una puesta que reflexiona sobre la violencia política, las estructuras de poder y el deseo de libertad.

Cinco actrices y una construcción colectiva

El elenco de Casas Abiertas está integrado por Viviana Felice, Ana Paula Lara, Bárbara Maldonado, Carolina Vergara y Sol Riscosa, bajo la dirección de Nadia Grandón, quien también está a cargo del diseño lumínico.

El equipo se completa con Anita Córdoba en el acompañamiento actoral y Mauricio Díaz en las tareas de producción y redes sociales.

La propuesta se apoya en el trabajo colectivo, una característica que no solo atraviesa el proceso de creación teatral, sino también la historia que se cuenta sobre el escenario.

La organización entre mujeres, la confianza y la construcción de vínculos aparecen como elementos centrales tanto en la experiencia de las protagonistas como en la dinámica artística del grupo.

En ese sentido, la obra propone una reflexión que trasciende el contexto histórico en el que está ambientada: la importancia de encontrarse con otros para atravesar situaciones adversas y construir respuestas colectivas.

El teatro como refugio frente a la crisis

La conversación en Radio Sonar también permitió reflexionar sobre el presente de la actividad teatral santarroseña y el lugar que ocupa la cultura en un contexto social y económico complejo.

Lejos de interpretar las dificultades actuales como un motivo para abandonar la actividad, las actrices destacaron la vitalidad de las salas y los grupos independientes de la ciudad.

“En estos momentos de crisis social, el tema teatro está rexplotado… El público está con la misma necesidad que nosotros de encontrar un lugar en el cual poder expresar y largar, algo que no sea poner indignaciones en las redes”, reflexionó Viviana Felice.

La observación pone de manifiesto una particularidad del teatro: su capacidad para construir una experiencia compartida en un tiempo marcado por la fragmentación de los vínculos y la comunicación mediada por pantallas.

En una sala, artistas y espectadores participan de un mismo acontecimiento, sin intermediarios y con la posibilidad de experimentar emociones de manera colectiva.

Sol Riscosa sintetizó esa dimensión del trabajo teatral con una definición sencilla y profunda:

“Actuar es querer estar juntos… El teatro tiene ese poder de movilizarte, de hacerte llorar, de hacerte reír, de hacerte enojar”.

Esa capacidad de movilizar emociones es también una de las claves de Casas Abiertas: recuperar la memoria sin convertirla en una experiencia distante, y demostrar que incluso las historias más dolorosas pueden abrir espacios para la sensibilidad, el humor y la esperanza.

Última función del año con entradas 2×1

Después de su estreno en agosto y de las presentaciones realizadas durante los últimos meses, Casas Abiertas cerrará su temporada 2026 este domingo 1° de noviembre, a las 20, en la sala ATTP de Santa Rosa.

La función tiene una duración aproximada de 50 minutos y contará con una promoción especial de dos entradas por el precio de una, pensada para facilitar el acceso del público.

Además, quienes asistan podrán acceder a un 10% de descuento para cenar esa misma noche en el restaurante La Maroma, presentando la entrada de la función.

La despedida de temporada representa una nueva oportunidad para acompañar una producción independiente pampeana que logra articular memoria histórica, compromiso artístico y una mirada profundamente humana sobre la resistencia.

Porque, como propone Casas Abiertas, incluso en los escenarios más adversos la amistad, la risa y la organización colectiva pueden convertirse en formas de libertad.


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