Perú celebró este domingo sus elecciones generales, pero ningún candidato logró acercarse a la mayoría necesaria para evitar una segunda vuelta, por lo que la definición presidencial se trasladará a un balotaje previsto para el 7 de junio.
De acuerdo con los primeros datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 14,7% de las mesas escrutadas, el candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, se ubicaba en el primer lugar con el 21,49% de los votos.
La disputa por el segundo puesto —clave para ingresar al balotaje— se mantenía abierta entre Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, con el 16,87%, y Jorge Nieto Montesinos, del Partido del Buen Gobierno, que reunía el 15,90%.
Sin embargo, los sondeos a boca de urna previos habían mostrado un escenario distinto, con Fujimori en el primer lugar y una fuerte paridad en la pelea por el segundo lugar, lo que refuerza la incertidumbre sobre quién acompañará a López Aliaga en la segunda vuelta.
Fujimori, que ya fue candidata presidencial en tres oportunidades, volvió a posicionarse como una de las figuras centrales de la contienda, aunque arrastra el antecedente de haber perdido en todas las instancias de balotaje que disputó.
La jornada electoral estuvo marcada por inconvenientes logísticos. El cierre de los comicios se extendió una hora, hasta las 18:00 (hora local), debido a demoras en la apertura de centros de votación, especialmente en Lima, donde algunos locales comenzaron a funcionar con hasta cinco horas de retraso.
Según la ONPE, se logró instalar el 99,8% de las mesas electorales, aunque 15 centros de votación en la capital no pudieron abrir, lo que dejó sin votar a más de 63.000 personas.
Con más de 30 candidatos en carrera y un escenario político atravesado por la inestabilidad —Perú tuvo ocho presidentes en la última década—, el proceso electoral se encamina ahora a una segunda vuelta cargada de incertidumbre.
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