En una reunión marcada por la velocidad del tratamiento y fuertes cruces políticos, la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados dictaminó este martes el proyecto de Ley de Presupuesto 2026 impulsado por el Gobierno nacional. El oficialismo apunta a obtener la media sanción este miércoles en una sesión especial convocada para tal fin.
La comisión, presidida por Alberto “Bertie” Benegas Lynch, logró rápidamente la firma del dictamen de mayoría gracias al respaldo de La Libertad Avanza y sus aliados del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Elijo Catamarca y Producción y Trabajo. En total, se reunieron 28 firmas —seis de ellas en disidencia parcial—, mientras que Unión por la Patria presentó un dictamen propio de minoría con 18 rúbricas. Además, el interbloque Unidos presentó un tercer despacho con tres firmas.
Una de las novedades de último momento fue la corrección introducida por el propio Gobierno al proyecto original: se dejó sin efecto la derogación de las leyes de presupuesto universitario y de financiamiento pediátrico, dos normas que habían sido vetadas por el presidente Javier Milei pero luego ratificadas por el Congreso con mayorías de dos tercios.
Desde el oficialismo, el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, celebró el avance del proyecto y destacó que se trata de “un presupuesto con equilibrio fiscal”, algo que —según afirmó— “debió haber ocurrido siempre en la historia argentina”. En ese sentido, sostuvo que la iniciativa permite conocer con claridad “en qué va a gastar el Estado y cómo lo va a gastar”, y aseguró que pone fin al llamado “impuesto inflacionario”.
“El equilibrio fiscal implica gastar solo lo que ingresa. Eso da previsibilidad y ordena la vida de los argentinos, de las pymes, de los trabajadores y de los empresarios”, remarcó el diputado cordobés, quien también afirmó que el presupuesto permitirá mostrar “al mundo que Argentina es un país serio”.
En la vereda opuesta, el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, confirmó la presentación de un dictamen alternativo que, además del Presupuesto 2026, incluye propuestas propias sobre la Ley de Inocencia Fiscal y la Ley de Compromiso para la Estabilidad Fiscal y Monetaria.
El proyecto opositor reincorpora el financiamiento a las universidades nacionales en los términos de la ley vetada por Milei y posteriormente ratificada por el Congreso, e incluye también los fondos correspondientes a las emergencias en Discapacidad y Pediatría, con especial énfasis en el Hospital Garrahan.
Martínez cuestionó duramente el artículo 30 del proyecto oficial, que propone derogar el compromiso de destinar el 6% del PBI a educación, y señaló que la propuesta de UP prevé 7,3 billones de pesos para las universidades en 2026, frente a los 4,8 billones anunciados por el Ejecutivo.
Además, el dictamen opositor garantiza la actualización de becas Progresar, el respeto a las paritarias docentes y no docentes, fondos para educación ambiental y escuelas técnicas, el crecimiento gradual de la inversión en Ciencia y Tecnología, el sostenimiento del régimen de zona fría para el gas y la promoción de energías renovables.
El proyecto también contempla mejoras jubilatorias, la actualización del bono previsional, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente y una distribución más equitativa de los Aportes del Tesoro Nacional, cuestionando la discrecionalidad del Gobierno en el reparto de esos recursos.
Durante el debate, el diputado Itai Hagman rechazó la Ley de Compromiso para la Estabilidad Fiscal y Monetaria impulsada por el oficialismo, a la que calificó como “rígida, procíclica y ajena a la experiencia internacional”. Según el legislador, la norma consolida “una lógica de ajuste permanente” que no logra estabilizar la economía y solo garantiza el pago a los acreedores.
Hagman defendió la regla fiscal alternativa presentada por Unión por la Patria, basada en un esquema anticíclico que permita ahorrar en épocas de crecimiento y amortiguar las crisis, además de establecer límites al endeudamiento externo y controles a los capitales especulativos.
“La lógica del ajuste permanente no garantiza la estabilidad macroeconómica y genera un costo social y productivo inaceptable”, concluyó el diputado opositor.
Con el dictamen ya firmado, el oficialismo se prepara ahora para llevar el Presupuesto 2026 al recinto, en una sesión que promete un debate intenso y un escenario de fuerte polarización política.
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