Los bonos en dólares volvieron a retroceder y empujaron al riesgo país a su nivel más alto desde comienzos de junio. Las acciones argentinas también terminaron con pérdidas en Buenos Aires y Wall Street, en una jornada atravesada por la aceleración de la inflación porteña y las nuevas proyecciones del mercado para el dólar.
Los mercados argentinos cerraron una semana negativa, con caídas en bonos y acciones y una nueva suba del riesgo país, que volvió a superar la barrera de los 450 puntos básicos.
El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 1,3% en la última jornada y acumuló una suba del 3,9% durante la semana, alcanzando su nivel más elevado desde el 9 de junio.
El movimiento estuvo asociado al retroceso de los títulos públicos argentinos en dólares que cotizan en Wall Street.
Acciones también en rojo
En Buenos Aires, el S&P Merval retrocedió 0,2% hasta los 3.095.124 puntos. La caída fue más pronunciada al medir el índice en dólares: perdió 1,7% y quedó en 1.955 unidades, su menor nivel desde mayo.
Entre las principales bajas de la plaza local aparecieron Loma Negra, con una caída del 3%, y BYMA, con 1,6%.
La tendencia se repitió entre los papeles argentinos negociados en Nueva York. Loma Negra perdió 3,8%, Grupo Supervielle retrocedió 1,9% y Banco Macro cayó 1,4%.
La inflación volvió al centro de la escena
La jornada estuvo marcada también por el dato de inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que se aceleró al 2,9% durante julio, después del 1,8% registrado en junio.
El indicador porteño estuvo impulsado principalmente por los servicios y factores estacionales y funciona como una referencia previa al dato nacional que difundirá el INDEC.
En paralelo, el Banco Central publicó el nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), en el que consultoras y entidades financieras proyectaron una continuidad del proceso de desaceleración inflacionaria durante el segundo semestre.
El mercado espera un dólar de $1.652 en diciembre
En materia cambiaria, los participantes del REM proyectaron un dólar oficial promedio de $1.652 para diciembre de 2026, lo que representaría una suba interanual del 14,1%.
La estimación supone que el mercado continúa esperando una depreciación del peso inferior a la inflación proyectada.
Así, la semana terminó con señales contrapuestas para el escenario económico: mientras las expectativas privadas mantienen una desaceleración de la inflación para los próximos meses, el deterioro de bonos y acciones volvió a elevar el riesgo país y aumentó la cautela entre los inversores.
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