El histórico reclamo pampeano por el río Atuel tuvo un nuevo y potente gesto simbólico en uno de los puntos más imponentes del continente. El pampeano Adolfo “Fito” Molas desplegó una bandera con la consigna “Pampeanos por el Atuel” a más de 6.200 metros de altura, en plena expedición al Aconcagua, la montaña más alta de América.
Si bien las condiciones climáticas extremas —frío intenso y fuertes vientos— impidieron alcanzar la cumbre, la travesía cumplió su objetivo central: visibilizar el reclamo histórico de La Pampa por el uso equitativo del río Atuel.
La expedición se extendió durante 15 días y estuvo marcada por un gran esfuerzo físico. A su regreso, Molas remarcó el valor humano y político de la experiencia. “Uno se emociona contando la realidad del oeste pampeano”, expresó en declaraciones a la Agencia Provincial de Noticias. “Es un granito de arena más para visibilizar el reclamo pampeano por el Atuel”, sostuvo.
Durante el ascenso, el montañista compartió la travesía con deportistas tucumanos que desconocían en profundidad la problemática hídrica pampeana. En ese intercambio, la historia del oeste provincial y la lucha por el agua despertaron interés y reflexión, extendiendo el alcance del reclamo más allá de las fronteras provinciales.
Tras su regreso, Molas se reunió con el secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi, a quien le transmitió los detalles de la experiencia y agradeció el acompañamiento institucional. También reconoció el apoyo del curso de Alta Montaña de Tucumán, dirigido por Marcos Villa Kenning, y del grupo santarroseño STR, encabezado por Héctor “Tanque” Lorda y Eric Knudtsen, clave en la preparación previa.
Lejos de cerrar la historia, Molas ya anticipó que en diciembre volverá al Aconcagua para intentar hacer cumbre. La cima quedó pendiente. La bandera, en cambio, ya fue plantada. Y con ella, la voz del oeste pampeano volvió a hacerse escuchar, esta vez, desde lo más alto de América.








Comentarios de las entradas (0)