En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires advirtieron sobre los riesgos que representa el consumo de cigarrillos electrónicos o vapeadores, particularmente entre adolescentes, y alertaron sobre el crecimiento de su uso en los últimos años.
La preocupación surge en un contexto de cambios normativos. Mientras que desde 2023 estaba prohibida en Argentina la importación, venta y promoción de estos dispositivos, recientemente entró en vigencia una nueva reglamentación que reemplaza esa prohibición por un régimen de registro, comercialización y fiscalización de productos de tabaco y nicotina.
Desde el Hospital de Clínicas remarcaron que, aunque los vapeadores suelen presentarse como una alternativa menos perjudicial que el cigarrillo tradicional, no están exentos de riesgos para la salud.
El médico especialista en tabaquismo Raúl Mejía explicó que estos dispositivos pueden generar daños pulmonares y favorecer la adicción a la nicotina, especialmente entre los jóvenes. Según datos citados por los especialistas, tres de cada diez adolescentes argentinos de entre 14 y 17 años afirman haber probado vapeadores alguna vez.
Además, investigaciones realizadas en Argentina y México indican que el vapeo suele convertirse en una puerta de entrada al consumo de cigarrillos convencionales, un fenómeno que preocupa a las autoridades sanitarias y a las organizaciones dedicadas a la prevención del tabaquismo.
La neumonóloga Evangelina Membriani señaló que muchos adolescentes son atraídos por los sabores, diseños y estrategias de marketing asociadas a estos productos. También recordó que el aerosol que generan los vapeadores contiene sustancias químicas potencialmente tóxicas, entre ellas nicotina, propilenglicol, glicerina vegetal y diversos saborizantes.
Riesgos para la salud
Los especialistas indicaron que el vapeo puede provocar inflamación e irritación de las vías respiratorias, tos persistente, falta de aire y agravamiento de enfermedades como el asma. También existen evidencias sobre daños pulmonares severos asociados al uso de cigarrillos electrónicos, además de efectos cardiovasculares como el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Otro aspecto señalado es que el aerosol expulsado por los vapeadores también puede afectar a terceros, especialmente niños y lactantes expuestos de manera pasiva.
La importancia de abandonar el consumo
Los profesionales destacaron que dejar de vapear reduce la exposición a sustancias nocivas y puede mejorar síntomas respiratorios como la tos y la falta de aire. Sin embargo, advirtieron que algunos daños pueden ser permanentes, dependiendo del tiempo de consumo y de la gravedad de las afecciones desarrolladas.
En el Día Mundial Sin Tabaco, el mensaje de los especialistas es claro: los vapeadores no son inocuos y la mejor estrategia para proteger la salud continúa siendo evitar el consumo de productos que contengan nicotina.
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