La senadora nacional Patricia Bullrich volvió a marcar distancia respecto de una decisión adoptada por el presidente Javier Milei al expresar su desacuerdo con el retiro del pliego de María Victoria Michelli, postulada para ocupar un cargo como jueza federal en la provincia de Buenos Aires.
La controversia se originó luego de que el Gobierno decidiera retirar la candidatura de Michelli, quien había sido propuesta para integrar un tribunal oral federal de La Plata. La magistrada fue cuestionada por sectores del oficialismo debido a su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon, de quien es cuñada.
A través de una publicación en la red social X, Bullrich reveló que mantuvo una conversación con Milei para manifestarle personalmente su desacuerdo con la medida y anticipó que ejercerá lo que definió como su “derecho a la objeción de conciencia”.
“Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a jueza federal”, expresó la legisladora.
Sin embargo, la senadora aclaró que reconoce las atribuciones constitucionales del jefe de Estado para designar y retirar postulaciones judiciales, y ratificó su respaldo político al Gobierno nacional.
Apoyo al proyecto libertario, pero con diferencias
Lejos de plantear una ruptura, Bullrich insistió en que continúa respaldando la gestión de Milei y reivindicó los objetivos centrales del oficialismo.
“Soy parte de este proyecto y apoyo con convicción la transformación histórica que está impulsando el Presidente Javier Milei”, sostuvo.
En ese contexto, consideró que las diferencias de criterio sobre determinados temas no debilitan al espacio político sino que pueden contribuir a fortalecerlo.
“En una gestión que avanza por una verdadera autopista de aciertos, una diferencia en un tema puntual no debilita el rumbo: lo fortalece”, afirmó.
La legisladora también defendió la posibilidad de que existan posiciones distintas dentro del mismo espacio político y señaló que el debate interno forma parte de los valores republicanos que el Gobierno dice promover.
Un nuevo episodio de tensión interna
La postura de Bullrich adquiere relevancia porque no es la primera vez que la senadora toma distancia de decisiones o estrategias impulsadas por sectores de la Casa Rosada.
Semanas atrás había reclamado públicamente que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, presentara su declaración jurada patrimonial para despejar dudas y poner fin a la polémica.
Aquellas declaraciones generaron malestar dentro del círculo más cercano al Presidente, especialmente en la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien respalda abiertamente al funcionario.
La presión pública derivó en el compromiso de Adorni de presentar la documentación patrimonial antes del próximo 15 de junio.
En paralelo, Bullrich difundió su propia declaración jurada, en un gesto que fue interpretado por distintos sectores políticos como una señal de diferenciación interna respecto de otros integrantes del oficialismo.
El nuevo desacuerdo por el caso Michelli vuelve a poner de manifiesto que, más allá del respaldo al rumbo general del Gobierno, comienzan a emerger matices y tensiones dentro de una fuerza política que hasta ahora había mostrado una fuerte disciplina interna en torno a las decisiones presidenciales.
Comentarios de las entradas (0)