El empresario agroganadero Jorge Brito llamó a dejar atrás la histórica confrontación entre el campo y la industria, sostuvo que la Argentina debe apostar a generar mayor valor agregado en su producción y reclamó políticas de largo plazo para mejorar la infraestructura y el desarrollo del interior del país.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Brito afirmó que desea «que a todos les vaya bien, no solamente al campo, no solamente a la minería», y consideró que el Gobierno tiene un rol central para integrar a los distintos sectores productivos.
«Es muy importante ver cómo este superclásico histórico, que es industria o campo, empecemos a verlo como una sola cosa», sostuvo.
Si bien planteó el debate sobre qué industrias pueden ser competitivas en el país, remarcó que existe un objetivo sobre el que no tiene dudas.
«No podemos seguir exportando materia prima sin valor agregado. El valor agregado que genera la industria produce riqueza y es la única manera de construir un país más desarrollado», afirmó.
El empresario también señaló que la competitividad argentina no depende únicamente del tipo de cambio, sino también de la presión impositiva, los costos laborales y, especialmente, de la falta de infraestructura.
«Necesitamos dejar de lado discusiones ideológicas y enfocarnos en consensos para mejorar la infraestructura, como hacen otros países», expresó.
Consultado sobre una eventual participación política, Brito sostuvo que el empresariado debe involucrarse más en los debates públicos, aunque aclaró que eso no implica necesariamente competir por cargos electivos.
«Muchas cosas malas que ocurrieron, ocurrieron porque las miramos desde afuera. Ahí tenemos una asignatura pendiente los empresarios argentinos», reconoció.
En ese sentido, consideró que el sector privado debe respaldar las políticas que considere positivas y, al mismo tiempo, señalar aquello que crea necesario corregir.
Brito valoró algunas de las medidas adoptadas por la administración de Javier Milei, especialmente en materia fiscal.
«Este Gobierno ha hecho un cambio profundo. El equilibrio fiscal era un problema histórico de la Argentina y sin una moneda estable es imposible construir un sistema de crédito sólido», señaló.
No obstante, advirtió que el orden macroeconómico por sí solo no alcanza y reclamó una planificación que acompañe el crecimiento de regiones como Vaca Muerta.
Como ejemplo, mencionó la necesidad de desarrollar infraestructura habitacional para absorber el crecimiento poblacional previsto en Neuquén y evitar problemas de urbanización como los registrados durante décadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
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