El debate por el nuevo régimen penal juvenil propuesto por el Gobierno nacional generó fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición durante su tratamiento en la Cámara de Diputados, con cuestionamientos de fondo al enfoque punitivo de la iniciativa y defensas centradas en la seguridad ciudadana.
Desde Unión por la Patria, la diputada Victoria Tolosa Paz reconoció que el actual régimen penal de minoridad “está desactualizado” y requiere una revisión profunda, pero cuestionó con dureza el proyecto del Poder Ejecutivo, al que calificó como “regresivo” y excesivamente centrado en la lógica del castigo.
La ex ministra de Desarrollo Social anticipó que su bloque presentará un dictamen propio y aseguró que la propuesta oficial “pone el acento en la pena antes que en la inclusión”. En ese sentido, planteó la necesidad de un régimen penal juvenil que contemple la especificidad de niños y adolescentes, la proporcionalidad de las sanciones y mecanismos de justicia restaurativa orientados a la reinserción social.
En respuesta, la diputada de La Libertad Avanza Silvana Giudici rechazó las críticas y sostuvo que el proyecto no busca aplicar “castigos vengativos ni la quita de derechos”, sino dar herramientas al Estado para enfrentar el delito juvenil. Como argumento, citó experiencias regionales y afirmó que en Chile, tras la reducción de la edad de imputabilidad a los 14 años, la reincidencia juvenil disminuyó, según datos oficiales.
Giudici señaló además que la problemática del delito cometido por menores es una preocupación concreta para gobernadores e intendentes y que forma parte de la agenda de seguridad en distintos puntos del país.
Desde el Frente de Izquierda, Myriam Bregman cuestionó el eje del debate impulsado por el oficialismo y calificó como “simplista y marketinera” la consigna de “delito de adulto, pena de adulto”. La legisladora advirtió que la discusión sobre la edad de punibilidad debe contemplar que se trata de sujetos en desarrollo y cuestionó lo que definió como una mirada individualista que, a su criterio, oculta las desigualdades estructurales.
Bregman remarcó que la participación de niños y adolescentes en el delito es estadísticamente baja y negó la existencia de una “ola delictiva juvenil”. En ese marco, alertó que un endurecimiento del régimen penal terminaría afectando principalmente a jóvenes de sectores populares y llamó a no asociar pobreza con criminalidad.
En la misma línea crítica, el diputado nacional Juan Carlos Molina (Unión por la Patria), en su primera intervención parlamentaria, calificó la iniciativa del oficialismo como “oportunista” y orientada a capitalizar políticamente la preocupación social por la inseguridad.
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