La cantidad de residuos sólidos urbanos recolectados cayó 5,7% interanual en mayo y retrocedió 5,1% frente a abril. El dato del INDEC aparece como otro indicador de la retracción del consumo de los hogares.
La recolección de residuos sólidos urbanos cayó 5,7% interanual en mayo, un dato que se suma a otros indicadores que muestran las dificultades que atraviesa el consumo en la Argentina.
En comparación con abril, el volumen recolectado disminuyó 5,1%, mientras que en los primeros cinco meses del año acumuló una variación positiva de apenas 0,1%.
Los números forman parte del Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Aunque a primera vista pueda parecer un indicador alejado de la economía cotidiana, la cantidad de residuos generados mantiene una relación estrecha con el nivel de consumo de los hogares.
Menos consumo, menos residuos
Cuando las familias reducen sus compras, también disminuye la cantidad de envases, cartones, plásticos, restos de alimentos y otros materiales que terminan formando parte de los residuos domiciliarios.
De esta manera, el volumen de basura recolectada puede funcionar como un indicador físico complementario para observar el comportamiento del consumo.
La caída adquiere relevancia en un escenario en el que los hogares ajustan sus presupuestos frente a la pérdida de capacidad de compra. Una menor adquisición de alimentos, bebidas y productos de uso cotidiano termina reflejándose también en una reducción de los descartes.
La misma dinámica alcanza a los bienes durables: cuando las familias postergan compras o reemplazos, disminuye también la generación de determinados residuos asociados al consumo.
También impacta la menor actividad comercial
El fenómeno no se limita a los hogares. Comercios, supermercados y establecimientos gastronómicos generan una parte importante de los residuos sólidos urbanos.
Una menor circulación de consumidores y una caída de las ventas pueden traducirse en menos descartes comerciales, reforzando la disminución general registrada en la recolección.
Estudios vinculados con economía ambiental utilizan precisamente la generación de residuos por habitante como una variable asociada al ingreso disponible y al nivel de consumo de una población.
En ese contexto, el retroceso interanual del 5,7% registrado en mayo suma una nueva señal sobre la evolución de la demanda interna: cuando se compra menos, también se descarta menos.
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