Participa en Barcelona de la Cumbre en Defensa de la Democracia, donde compartirá espacio con Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum. Planteó la necesidad de una estrategia común ante la reconfiguración del escenario internacional.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof cerrará este sábado su gira por España con una fuerte señal política: su participación en la Cumbre en Defensa de la Democracia, en Barcelona, donde confluirán algunos de los principales referentes del progresismo a nivel global.
En el tramo final de su agenda, compartirá el acto de cierre con el presidente español Pedro Sánchez, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro y la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum, en un escenario atravesado por tensiones geopolíticas y debates sobre el rumbo del orden internacional.
Durante su paso por Barcelona, Kicillof también mantuvo encuentros con referentes políticos europeos, como la dirigente italiana Elly Schlein y el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero. Además, tenía previstas reuniones con el titular de la Generalitat, Salvador Illa, y con el vocero del socialismo alemán, Adis Ahmetovic.
En ese marco, el gobernador expuso una mirada crítica sobre el contexto global y planteó la necesidad de que tanto América Latina como Europa asuman un rol más activo. “El mundo se está reconfigurando y no podemos tener una posición pasiva, ni meramente defensiva”, sostuvo.
Kicillof advirtió sobre el deterioro de la arquitectura política y financiera internacional, el rol de los organismos multilaterales y el impacto de los conflictos globales, y planteó que la región debe avanzar hacia una estrategia más ambiciosa.
“Hace falta una ambición estratégica mayor. No alcanza con señalar riesgos o amenazas: hay que pensar qué papel queremos ocupar en este nuevo escenario”, afirmó.
En esa línea, cuestionó la posibilidad de que el nuevo orden global quede concentrado en grandes potencias o corporaciones tecnológicas, y llamó a construir una alternativa desde una perspectiva regional.
“Si el mundo lo terminan reconfigurando unos pocos actores concentrados, difícilmente eso beneficie a nuestros países o a nuestras sociedades. Hay una oportunidad para pensar otro camino”, planteó.
La participación de Kicillof en este foro internacional se da en paralelo a los movimientos de distintos líderes que buscan reforzar los vínculos entre Europa y América Latina, en un contexto de creciente fragmentación global y disputa por el liderazgo político y económico.
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