La segunda jornada de la audiencia pública por el proyecto de desarrollo urbano impulsado por el Fideicomiso Santa Rosa Rugby volvió a mostrar posturas contrapuestas sobre la posibilidad de urbanizar el sector del acuífero Anguil-Santa Rosa. Profesionales, entidades intermedias, organizaciones ambientales y representantes del sector productivo coincidieron en la necesidad de proteger el recurso hídrico, aunque discreparon sobre la viabilidad del emprendimiento.
El ingeniero agrónomo Víctor Sesma sostuvo que el desarrollo urbano es posible si se realiza con estudios adecuados y un uso responsable del agua. Señaló que el acuífero requiere mayor investigación y consensos técnicos, y afirmó que «la inacción es peor que la acción».
En representación de la Asociación por los Ríos Pampeanos, advirtió que cualquier afectación sobre el acuífero sería irreversible y reclamó preservar tanto la calidad como la cantidad del recurso hídrico. Consideró que la prioridad debe ser profundizar las medidas de protección vigentes.
Por su parte, el abogado Rodrigo Villa, en representación de la Caja Forense, planteó que la urbanización del corredor de la Ruta Nacional 5 es posible dentro del marco legal actual, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por el Código Urbano Ambiental y la Secretaría de Recursos Hídricos. Además, propuso que el Concejo Deliberante remita el proyecto al organismo provincial antes de emitir una decisión.
Desde el Sindicato de Trabajadores de Saneamiento (SITRASSAP), Mirta Viola cuestionó que aún no se haya presentado el estudio de impacto ambiental y sostuvo que avanzar con urbanizaciones en la zona de recarga del acuífero representa un riesgo para el abastecimiento de agua potable de la ciudad.
La Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIP) expresó su respaldo a los proyectos de desarrollo, aunque condicionó ese apoyo a la implementación de controles permanentes sobre los recursos hídricos. En ese sentido, propuso crear un Consejo Permanente de Control del Acuífero integrado por representantes de distintos sectores.
En representación de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), Iñaki Esponda rechazó el emprendimiento al considerar que responde a una lógica de expansión inmobiliaria que no resuelve el acceso al suelo y reclamó debatir un modelo de ciudad más equitativo y sustentable.
La última exposición estuvo a cargo del geólogo Gustavo Fábregas, responsable del estudio hídrico y geológico contratado por el fideicomiso. El especialista aseguró que el proyecto se ubica en una zona de baja recarga del acuífero, que no prevé perforaciones y que la impermeabilización del suelo será mínima, por lo que concluyó que el loteo «no va a arruinar ni agravar la situación del acuífero».
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