La misión Artemis II encara sus últimas horas con una secuencia de regreso que pondrá a prueba cada uno de los sistemas de la cápsula Orión antes de su aterrizaje previsto para este viernes a las 21:07 (hora argentina), frente a la costa de San Diego.
Después de completar su histórica vuelta alrededor de la Luna, la nave inició su retorno definitivo a la Tierra con una maniobra de corrección realizada el jueves por la noche, cuando encendió sus propulsores durante nueve segundos para afinar la trayectoria de entrada.
Este viernes, antes del reingreso, está prevista una tercera maniobra de ajuste para garantizar que Orión mantenga el rumbo exacto hacia la atmósfera terrestre.
Uno de los momentos más delicados ocurrirá alrededor de las 20:33, cuando el módulo de servicio se separe de la cápsula principal, unos 20 minutos antes de que la nave alcance las capas superiores de la atmósfera, al sudeste de Hawái.
Pocos minutos más tarde, a las 20:37, Orión realizará un último ajuste de trayectoria y comenzará una serie de maniobras de balanceo para alejarse de los componentes desprendidos. En ese tramo alcanzará su velocidad máxima, cercana a los 38.400 kilómetros por hora, justo antes de iniciar la reentrada.
Durante el descenso, la cápsula atravesará uno de los momentos más críticos de toda la misión: a las 20:53 se producirá un apagón de comunicaciones de seis minutos debido a la formación de plasma alrededor de la nave por el intenso calentamiento. En ese instante, el escudo térmico deberá soportar temperaturas cercanas a los 2.760 grados Celsius, mientras los astronautas sentirán fuerzas de hasta 3,9 veces superiores a la gravedad terrestre.
Una vez superado ese tramo, Orión liberará la cubierta frontal y desplegará sus paracaídas de frenado a unos 6.700 metros de altura, alrededor de las 21:03. Un minuto después abrirá sus tres paracaídas principales, que reducirán la velocidad de descenso hasta permitir un amerizaje controlado en el Pacífico. En total, el sistema utiliza 11 paracaídas para desacelerar la cápsula hasta unos 27 kilómetros por hora antes del impacto con el agua.
Tras el aterrizaje, equipos de rescate de la Marina de Estados Unidos y de la NASA asegurarán la zona y asistirán a la tripulación. Los cuatro astronautas serán retirados de la cápsula y trasladados en helicóptero hasta el buque USS John P. Murtha, donde recibirán controles médicos antes de viajar nuevamente a Houston.
Comentarios de las entradas (0)