El Gobierno dispuso la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial y transfirió mayores responsabilidades a la Casa Militar. Habrá reducción y reubicación de personal civil. La decisión, que modifica el funcionamiento de la Quinta de Olivos, fue justificada oficialmente por razones de seguridad.
El Gobierno de Javier Milei dispuso una profunda reorganización de la Quinta Presidencial de Olivos: la Casa Militar ampliará sus atribuciones sobre la residencia, mientras será disuelta la Administración General que hasta ahora intervenía en su funcionamiento.
La transferencia deberá completarse en un plazo máximo de 60 días y contempla una reducción de la estructura y del personal civil que trabaja en el predio. Distintos medios informaron que algunos trabajadores serán reubicados y otros desvinculados.
La decisión resulta significativa porque la Casa Militar, cuya función central está vinculada con la seguridad presidencial, pasará a concentrar mayores responsabilidades en el funcionamiento cotidiano de la residencia.
Según informó el Ejecutivo, el organismo asumirá la “responsabilidad integral” sobre la seguridad de Olivos y de las residencias transitorias utilizadas por el Presidente y su familia.
El argumento del Gobierno
La explicación oficial vincula la reorganización con la necesidad de elevar los estándares de seguridad ante lo que definió como una “escalada de la inseguridad a nivel global” y con los preparativos para la visita del papa León XIV prevista para noviembre.
El Gobierno sostiene que la centralización permitirá reforzar la seguridad y simplificar los procedimientos administrativos internos.
La medida implica además la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial y, según la comunicación oficial, permitirá reducir la estructura formal y la cantidad de personal que permanece en Olivos.
Trabajadores desplazados
La reorganización ya comenzó a tener consecuencias sobre el personal civil.
El secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, denunció el despido de diez trabajadores y aseguró que algunos empleados llegaron a sus puestos habituales y no pudieron ingresar.
Otras fuentes periodísticas señalan que el número de desvinculaciones podría ser mayor y que más de 30 trabajadores serían reubicados, aunque hasta el momento no existe una cifra oficial consolidada sobre el alcance definitivo de la medida.
Versiones sobre filtraciones
En paralelo con la explicación oficial, diferentes medios señalaron que detrás de la decisión también existiría preocupación en el entorno presidencial por posibles filtraciones de información desde la residencia.
Esa versión no forma parte de la fundamentación pública difundida por el Gobierno y, por el momento, no existe información oficial que permita establecerla como causa de la reorganización.
También circularon versiones relacionadas con un supuesto episodio que habría involucrado a una de las mascotas del Presidente. Desde el propio entorno de Milei descartaron públicamente esa explicación.
Un cambio profundo en Olivos
Más allá de las distintas versiones sobre qué precipitó la decisión, el dato confirmado es institucional: el Gobierno modifica la estructura administrativa de la residencia presidencial, reduce la presencia de personal civil y concentra mayores responsabilidades en la Casa Militar.
El proceso deberá completarse durante los próximos 60 días.
Será entonces cuando pueda determinarse el alcance definitivo de una reorganización que modifica de manera sustancial el funcionamiento cotidiano de la Quinta Presidencial de Olivos.
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