Economía

La inversión cayó 12,3% interanual en septiembre y profundiza las dificultades para reactivar la economía

today29 octubre, 2026

share close

Un informe de Orlando Ferreres reveló que la inversión retrocedió 5,2% durante septiembre y acumula una caída del 7,6% en los primeros nueve meses del año. Pese a los anuncios de grandes proyectos vinculados al RIGI, los desembolsos efectivos todavía no muestran una recuperación sostenida.

La inversión productiva en Argentina volvió a mostrar señales de debilidad durante septiembre de 2026, en un contexto económico marcado por las dificultades para recuperar la actividad, el escaso dinamismo del crédito y la incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento.

Según el Índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM-OJF), elaborado por el estudio de Orlando Ferreres, la inversión registró una caída del 5,2% durante septiembre y acumuló una contracción del 7,6% entre enero y septiembre.

En la comparación con el mismo mes del año anterior, el retroceso fue todavía más pronunciado: 12,3%.

El informe estimó que la inversión total del noveno mes del año alcanzó los 8.540 millones de dólares, una cifra que refleja las dificultades para sostener la incorporación de maquinaria, equipamiento, infraestructura y otros bienes necesarios para ampliar la capacidad productiva.

Los resultados plantean interrogantes sobre uno de los componentes fundamentales para lograr una recuperación económica sostenida.

La compra de maquinaria y equipos registra fuertes caídas

Uno de los datos más preocupantes del relevamiento aparece en el comportamiento de la inversión en maquinaria y equipamiento.

Durante septiembre, este componente mostró una contracción interanual del 3,8% en los equipos de producción nacional, mientras que la adquisición de bienes de capital importados cayó un 17,2%.

En conjunto, la inversión en maquinaria y equipo acumuló una disminución del 11,5% durante los primeros nueve meses de 2026.

Estos resultados son relevantes porque la incorporación de tecnología, equipamiento y bienes de capital constituye una de las principales herramientas para aumentar la productividad y ampliar la capacidad de producción de las empresas.

Cuando las inversiones se postergan, las consecuencias pueden extenderse más allá de la coyuntura inmediata, afectando las posibilidades de modernización y crecimiento de distintos sectores económicos.

La caída de las importaciones de bienes de capital también sugiere una menor demanda de equipamiento destinado a nuevos proyectos o a la ampliación de instalaciones existentes.

La construcción mostró una mejora después de cinco meses negativos

En contraste con el comportamiento de la maquinaria y el equipamiento, la construcción registró una recuperación durante septiembre.

La actividad vinculada con este componente de la inversión creció un 4,5% interanual, interrumpiendo una secuencia de cinco meses consecutivos de resultados negativos.

Sin embargo, la mejora todavía no alcanza para revertir el deterioro acumulado durante el año.

Entre enero y septiembre, la inversión en construcción registró una caída del 2,6%.

El comportamiento del sector es especialmente importante por su capacidad para generar empleo directo e indirecto y por su vinculación con numerosas actividades industriales y comerciales.

La demanda de materiales, transporte, servicios profesionales y mano de obra convierte a la construcción en uno de los sectores con mayor incidencia sobre la actividad económica.

La distancia entre los anuncios de inversión y los desembolsos efectivos

Los resultados del informe contrastan con los anuncios de grandes proyectos de inversión difundidos por el Gobierno nacional, particularmente aquellos vinculados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Este instrumento contempla beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios destinados a promover proyectos de gran escala, especialmente en sectores como energía, minería e infraestructura.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre el monto total anunciado para un proyecto y el dinero que efectivamente ingresa a la economía durante un período determinado.

Las inversiones de gran magnitud suelen desarrollarse durante varios años, mediante etapas de construcción, adquisición de equipamiento y puesta en funcionamiento.

Por lo tanto, los compromisos de inversión anunciados no necesariamente se traducen en desembolsos inmediatos ni en un aumento equivalente de la inversión registrada por las estadísticas económicas.

Esto no implica que los proyectos anunciados carezcan de relevancia, sino que sus efectos sobre la actividad productiva pueden manifestarse de manera gradual.

La evolución de los desembolsos efectivos será fundamental para determinar en qué medida estos programas contribuyen a revertir la debilidad actual de la inversión.

El crédito y la actividad económica condicionan las decisiones empresariales

La inversión privada depende de múltiples factores, entre ellos las expectativas de crecimiento, la disponibilidad de financiamiento, las tasas de interés y las perspectivas de demanda.

En un escenario de actividad económica débil, muchas empresas pueden optar por postergar la compra de maquinaria o la ampliación de instalaciones hasta contar con señales más claras de recuperación.

Las dificultades para acceder al crédito también representan una limitación, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que suelen depender del financiamiento bancario para desarrollar proyectos.

A diferencia de las grandes compañías con acceso a mercados internacionales, las pymes enfrentan mayores restricciones para obtener recursos destinados a inversiones de largo plazo.

La combinación de demanda insuficiente, costos financieros elevados e incertidumbre puede generar un círculo de bajo crecimiento, en el que las empresas invierten menos porque no esperan una expansión significativa de sus ventas.

Qué puede significar para la producción de La Pampa

La evolución de la inversión nacional también resulta relevante para las economías provinciales.

En La Pampa, la producción agropecuaria, la agroindustria, el comercio y las pequeñas y medianas empresas necesitan incorporar tecnología, maquinaria e infraestructura para sostener su competitividad.

La compra de equipos agrícolas, la modernización de establecimientos productivos y la ampliación de instalaciones industriales son algunas de las actividades que pueden verse condicionadas por las dificultades de financiamiento y las expectativas económicas.

Aunque el informe de Orlando Ferreres no presenta un desglose específico para La Pampa, sus resultados permiten observar tendencias nacionales que pueden influir sobre las decisiones de inversión de empresas radicadas en la provincia.

En ese contexto, las políticas provinciales de financiamiento productivo, los incentivos a la radicación de empresas y las iniciativas destinadas a generar nuevos vínculos comerciales adquieren especial relevancia.

Sin embargo, el impacto de esas herramientas dependerá de su capacidad para impulsar proyectos concretos y acompañar las necesidades de los distintos sectores productivos.

Sin señales claras de recuperación para el cierre del año

El informe de Orlando Ferreres advierte que las perspectivas inmediatas continúan siendo desfavorables.

“La inversión continúa débil. Si bien los datos del sector de la construcción mejoraron, los registros de importaciones de bienes de capital para el noveno mes mostraron una fuerte caída, dejando un saldo negativo para el agregado”, señaló el estudio.

Los especialistas también indicaron que, por el momento, no existen señales suficientes para anticipar una recuperación significativa durante los últimos meses de 2026.

No obstante, plantearon que una mejora de las condiciones macroeconómicas, una eventual recuperación de la actividad y el desarrollo de proyectos mineros y energéticos podrían contribuir a impulsar la inversión en el mediano y largo plazo.

La evolución de este indicador será determinante para evaluar las posibilidades de crecimiento de la economía argentina.

Más allá de la estabilidad de las variables financieras, una recuperación sostenida requiere que las empresas vuelvan a incorporar maquinaria, ampliar instalaciones, desarrollar infraestructura y generar nuevos puestos de trabajo.

El desafío será transformar las expectativas y los anuncios de inversión en proyectos efectivamente ejecutados que impulsen la producción y el empleo.

Escrito por Diario Sonar

Valóralo

Comentarios de las entradas (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *