Karina Milei encabezó una nueva reunión de la mesa política en la Casa Rosada. El oficialismo revisó proyecto por proyecto, evaluó los acuerdos con bloques aliados y puso el foco en evitar que las iniciativas consideradas prioritarias vuelvan a quedar trabadas.
La agenda parlamentaria se convirtió en una de las principales preocupaciones del Gobierno nacional. Este martes, Karina Milei volvió a reunir a la mesa política en la Casa Rosada con un objetivo concreto: ordenar las prioridades legislativas y acelerar el tratamiento de los proyectos que La Libertad Avanza necesita aprobar en el Congreso.
El encuentro comenzó a las 13 y se prolongó durante más de tres horas. La dinámica planteada por el oficialismo consiste en analizar el estado de cada iniciativa, identificar los obstáculos políticos y determinar dónde será necesario reforzar las negociaciones con los bloques aliados.
La intención es evitar nuevos traspiés parlamentarios y, especialmente, no llevar proyectos al recinto sin tener previamente asegurados los votos necesarios.
Karina Milei pone al Congreso en el centro
La reunión se realizó en la previa de una sesión importante para el oficialismo. Este miércoles, la Cámara de Diputados tiene previsto debatir cinco iniciativas: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal II, el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur, la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) y la reducción del IVA del 21% al 10,5% para la fécula y la harina de mandioca.
En la Casa Rosada consideran que existe margen para avanzar con esos proyectos y aseguran contar con el acompañamiento de sectores aliados.
La estrategia incluye también administrar los tiempos legislativos, postergar aquellas discusiones que puedan complicar la construcción de mayorías y concentrar los esfuerzos en las iniciativas con mejores posibilidades de aprobación.
Una estrategia para evitar proyectos estancados
La preocupación del Gobierno no termina en Diputados. Las iniciativas que consigan media sanción deberán atravesar posteriormente el Senado, donde La Libertad Avanza también necesitará construir acuerdos.
Por eso, la mesa política busca funcionar como una instancia permanente de seguimiento de la agenda legislativa: determinar qué proyectos están en condiciones de avanzar, cuáles necesitan mayores negociaciones y cuáles deberían esperar.
La participación de integrantes del Gabinete apunta además a coordinar las prioridades de gestión con las necesidades parlamentarias.
Del encuentro participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; Patricia Bullrich, Eduardo Menem, Ignacio Devitt, Santiago Caputo y Fabián Fernández.
Diputados, el primer examen
La sesión de este miércoles será una primera prueba para la nueva estrategia.
Si el oficialismo consigue avanzar con los cinco proyectos, el Gobierno podrá concentrarse en la siguiente instancia de negociación en el Senado. Si alguno vuelve a quedar en el camino, la mesa política deberá revisar acuerdos y prioridades.
La Casa Rosada busca así pasar de la acumulación de proyectos a una estrategia legislativa más ordenada: negociar primero, garantizar los votos y recién después llevar las iniciativas al recinto.
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