La Cámara de Apelaciones de San Isidro revocó la orden de desalojo y reconoció la huelga como «expresión más pura del reclamo». El sindicato SUTNA impulsa una ley para que la planta pase a «ocupación temporal» del Gobierno bonaerense.
¿Qué pasó?
El 18 de febrero, FATE anunció el cierre y el despido de 920 trabajadores. La respuesta fue inmediata: los obreros ocuparon la fábrica de San Fernando para defender sus puestos y evitar un posible vaciamiento. Ese mismo día, un juez ordenó el desalojo.
El fallo clave
Este lunes, la Sala II de la Cámara de Apelaciones de San Isidro revocó la orden de desalojo. Los jueces fallaron por unanimidad que se trata de un conflicto laboral, no penal, y ratificaron el derecho a huelga como garantía constitucional. Advirtieron que desalojar a los trabajadores generaría «un gravamen irreparable».
El fallo llega en medio del debate por la ley de modernización laboral que busca limitar el derecho de huelga.
La propuesta del sindicato
Con la conciliación obligatoria a punto de vencer este miércoles, el SUTNA presentó un proyecto para que la planta pase a «ocupación temporal» del Gobierno bonaerense. El objetivo: garantizar la producción de neumáticos para camiones y colectivos —de los que FATE es única fabricante en el país— mientras se resuelve el conflicto.
El sindicato argumenta que el cierre afectaría no solo a las 920 familias de los trabajadores directos, sino a más de 4.000 personas de manera indirecta, además de comprometer el transporte de cargas y pasajeros en todo el territorio nacional.
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