El gobierno de Donald Trump habilitó la importación temporal de 300.000 toneladas adicionales para intentar contener los precios internos. Argentina no podrá participar del nuevo cupo porque ya cuenta con un contingente arancelario propio para ingresar al mercado estadounidense.
El gobierno de Estados Unidos anunció la apertura de una cuota extraordinaria de 300.000 toneladas de carne vacuna, que comenzará a regir el 1 de septiembre y tendrá una duración de 90 días. Sin embargo, Argentina quedó excluida de este nuevo régimen.
La medida fue formalizada por la administración de Donald Trump ante la fuerte suba del precio de la carne en el mercado estadounidense y permitirá acceder al contingente a Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y Países Bajos.
La exclusión argentina no implica una sanción o una nueva restricción comercial. Según la información difundida, responde a que el país ya dispone de un cupo específico libre de aranceles, al igual que otros importantes proveedores como Uruguay, Australia y Nueva Zelanda.
Argentina ya tiene su propia cuota
En febrero, los gobiernos de Estados Unidos y Argentina habían acordado ampliar el contingente particular para la carne argentina, que pasó de 20.000 a 80.000 toneladas anuales libres de aranceles.
Ese esquema continuará vigente independientemente del nuevo cupo extraordinario anunciado por Washington.
La ampliación ya había generado mejores perspectivas para los frigoríficos argentinos, en momentos en que Estados Unidos se convirtió en un destino cada vez más relevante para las exportaciones nacionales.
Estados Unidos enfrenta una fuerte escasez de ganado
La decisión de Trump tiene como trasfondo los problemas que atraviesa la producción ganadera estadounidense.
El stock de ganado se encuentra en su nivel más bajo de los últimos 75 años y se proyecta que la producción de carne vacuna cierre el año con una caída cercana al 4%.
Entre las causas aparecen las fuertes sequías e incendios que afectaron regiones productoras y las restricciones aplicadas al ingreso de ganado desde México para impedir la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo.
El escenario adquiere especial importancia debido a que Estados Unidos continúa siendo el mayor consumidor mundial de carne vacuna en términos de volumen.
300.000 toneladas durante tres meses
La cuota extraordinaria estará dividida en tres tramos de 100.000 toneladas mensuales.
El primero regirá durante septiembre, el segundo abarcará octubre y el último comenzará el 31 de octubre y permanecerá disponible hasta completar el volumen previsto o hasta el 30 de noviembre.
Con la medida, la Casa Blanca busca incrementar rápidamente la oferta interna y moderar los precios de la carne, mientras intenta compensar parcialmente la menor producción ganadera estadounidense.
Para Argentina, en cambio, la posibilidad de ampliar sus ventas hacia ese mercado seguirá dependiendo del cupo propio de 80.000 toneladas anuales acordado previamente con Washington.
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