El oficialismo logró aprobar en general el proyecto con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención. La iniciativa, que introduce cambios centrales en la aplicación de la normativa vigente y establece que cada provincia podrá definir su zona periglaciar, ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.
La Libertad Avanza consiguió el acompañamiento de bloques aliados, sectores del peronismo disidente y dos senadores del bloque Justicialista: Sergio Uñac y Lucía Corpacci. También respaldaron la iniciativa la mayoría de la Unión Cívica Radical, el Propuesta Republicana (PRO) y bloques provinciales.
Entre estos últimos se destacó Convicción Federal, escindido recientemente del interbloque Justicialista y vinculado a los gobernadores Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz.
Votos en contra y fuertes cruces
La negativa fue encabezada por la mayoría del bloque Justicialista. También votaron en contra los radicales Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger, además de Alejandra Vigo (Provincias Unidas) y Edith Terenzi (Despierta Chubut), esta última cercana al gobernador de Chubut, Ignacio Torres.
En la defensa del proyecto, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, sostuvo que el debate “no es agua o trabajo” y desafió a la oposición a “cambiar su matriz de gobiernos que solo pueden ofrecer empleo público por empleo privado”.
Por su parte, el senador oficialista Bruno Olivera aseguró que la reforma “no habilita actividades prohibidas ni viola la Constitución” y planteó la necesidad de avanzar en la explotación de minerales estratégicos para la transición energética.
En los palcos del recinto estuvieron presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Críticas del peronismo
Desde la oposición, la senadora Anabel Fernández Sagasti advirtió que habilitar la explotación en zonas glaciares tendría consecuencias “irreversibles”, al tratarse de formaciones naturales que demandan millones de años en desarrollarse. También denunció que uno de los requisitos del acuerdo con Estados Unidos sería modificar la ley.
En la misma línea, la rionegrina Ana Marks sostuvo que la norma vigente es clara al prohibir la actividad minera en ambiente glaciar y periglaciar, y cuestionó que se delegue en las provincias la definición de esas áreas bajo sus propios criterios.
El debate también dejó un fuerte cruce reglamentario. El pampeano Pablo Bensusán cuestionó modificaciones introducidas sobre la marcha al dictamen, al señalar que se trataba de “un papel impreso” distribuido minutos antes de la votación. El oficialista Agustín Coto explicó que los cambios surgieron de conversaciones en comisión y serían incorporados en la votación en particular.
Con la media sanción en el Senado, la reforma a la Ley de Glaciares abre ahora un nuevo capítulo en Diputados, donde el oficialismo deberá volver a tejer acuerdos para convertir el proyecto en ley.







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