En un contexto de presión sobre las reservas, el Gobierno nacional avanza con una estrategia financiera orientada a captar divisas y garantizar el cumplimiento de los próximos vencimientos de deuda previstos para julio de 2026 y enero de 2027.
La hoja de ruta del equipo económico que encabeza Luis Caputo incluye una nueva licitación de deuda en el mercado local, con mayor emisión de bonos en dólares y una ampliación en los montos ofrecidos a los inversores.
Según trascendió, se incrementará la colocación de títulos como los Bonar 2027 y 2028, con el objetivo de fortalecer las reservas del Tesoro y cubrir compromisos por unos 4.300 millones de dólares en el corto plazo.
La estrategia oficial apunta a sostener un esquema de financiamiento en moneda dura sin recurrir a emisiones en mercados internacionales, donde las tasas de interés resultarían significativamente más elevadas debido al riesgo país.
Más deuda en dólares y licitaciones más agresivas
El plan contempla ampliar las subastas de bonos, que ahora podrían alcanzar hasta 200 millones de dólares por título en la primera ronda, con posibilidad de captar cerca de 900 millones por licitación si la demanda acompaña.
Además de los Bonar, se incluirán instrumentos como letras capitalizables (LECAP), bonos atados a inflación (CER) y títulos dólar linked, diversificando la oferta para distintos perfiles de inversores.
En lo que va del año, el Tesoro ya logró captar cerca de 1.400 millones de dólares a través de estas colocaciones, en una señal de que el mercado local aún responde a este tipo de instrumentos.
Apoyo de organismos internacionales y financiamiento más barato
En paralelo, el ministro Caputo avanzó en gestiones con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para asegurar financiamiento por unos 2.550 millones de dólares.
Estos fondos no implican nueva deuda neta, sino que estarán destinados a refinanciar vencimientos existentes, con tasas estimadas entre el 5,5% y el 6,5% anual, por debajo del costo que enfrentaría Argentina en los mercados internacionales.
Desde el Palacio de Hacienda sostienen que este respaldo funciona como una garantía para futuros prestamistas y permite mejorar las condiciones de acceso al crédito.
El objetivo: alcanzar los US$10.000 millones
La meta oficial es reunir alrededor de 10.000 millones de dólares combinando distintas fuentes: emisiones de deuda, financiamiento de organismos multilaterales y eventuales ingresos por privatizaciones previstas en la Ley de Bases.
Con ese volumen, el Gobierno busca cubrir pagos por unos 9.000 millones de dólares entre julio y comienzos de 2027, además de generar un colchón para futuros compromisos.
En este escenario, la estrategia económica se apoya en tres pilares: refinanciar deuda a menor costo, acumular reservas en dólares y evitar una mayor exposición a los mercados internacionales en un contexto financiero todavía adverso para la Argentina.
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