Según fuentes oficiales citadas por Noticias Argentinas, Javier Milei conocía el operativo y habría coordinado gestiones con la administración estadounidense. El traslado se realizó bajo estricta reserva y tomó por sorpresa a integrantes del propio Gobierno. La situación podría profundizar las tensiones diplomáticas con Brasil.
El Gobierno argentino reconoció que mantuvo contactos con la administración de Donald Trump para coordinar la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil hacia Estados Unidos, luego de su derrota electoral en la segunda vuelta presidencial del domingo.
De acuerdo con información difundida por la Agencia Noticias Argentinas, el operativo se desarrolló bajo estricta reserva y con conocimiento del presidente Javier Milei, aunque varios funcionarios del Poder Ejecutivo desconocían los detalles de las gestiones.
“Milei estaba al tanto, pero el resto no. Trabajó en coordinación con Trump”, aseguró una fuente gubernamental citada por la agencia.
La revelación se produjo después de que la cuenta oficial de Migraciones informara en la red social X que la familia Bolsonaro había ingresado a la Argentina a través del paso fronterizo del puente internacional Tancredo Neves, que conecta Brasil con Puerto Iguazú, en Misiones.
Un operativo que sorprendió al propio Gobierno
Según la reconstrucción periodística, el traslado fue organizado por un círculo reducido de funcionarios y colaboradores presidenciales.
La información no habría sido compartida con todos los integrantes del gabinete, lo que provocó versiones contradictorias dentro del oficialismo.
Incluso algunos funcionarios desmintieron inicialmente las versiones sobre la presencia de Bolsonaro en territorio argentino, mientras otros manejaban información diferente sobre el recorrido de la familia.
Una de las hipótesis que circuló en el Gobierno señalaba que el dirigente brasileño había viajado hacia Estados Unidos a través de Paraguay. Sin embargo, esa versión quedó descartada tras conocerse la información sobre su ingreso por la frontera argentina.
La falta de coordinación comunicacional habría generado malestar entre sectores del Poder Ejecutivo.
“Nos estamos comiendo la peli de los Peaky Blinders. Tenemos que tener las reglas más claras”, expresó una fuente de la Casa Rosada citada por Noticias Argentinas, en referencia a la exposición pública que adquirió el operativo.
El papel de Santiago Caputo
Durante la jornada del miércoles, dirigentes y militantes libertarios difundieron mensajes en redes sociales que atribuían al asesor presidencial Santiago Caputo un papel destacado en las gestiones.
Según esas versiones, Caputo siguió de cerca los movimientos vinculados con la salida del dirigente brasileño.
No obstante, el alcance preciso de su participación no fue detallado oficialmente.
La difusión de esos mensajes también habría generado diferencias dentro del oficialismo, donde algunos sectores preferían mantener un perfil bajo ante las posibles consecuencias diplomáticas.
La investigación judicial en Brasil
El traslado se produjo en medio de una investigación judicial contra Flávio Bolsonaro en Brasil.
Según la información difundida por Noticias Argentinas, el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes había dispuesto medidas vinculadas con una investigación por presunto lavado de activos iniciada el 16 de octubre.
El cable señala que, después de la derrota electoral, las autoridades brasileñas habían ordenado la entrega del pasaporte del dirigente para impedir su salida del país.
Estos antecedentes agregan una dimensión judicial al episodio, aunque la información disponible no permite establecer las condiciones legales específicas bajo las cuales se concretó el traslado.
El asilo político y las consecuencias diplomáticas
Uno de los aspectos más sensibles del caso es que, según la información publicada, el Gobierno argentino todavía no había definido si concedería asilo político al dirigente brasileño cuando se realizó el operativo.
La eventual intervención argentina en su traslado podría generar nuevas tensiones con Brasil, en un contexto de diferencias políticas entre las administraciones de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
Desde la Casa Rosada, las fuentes consultadas por Noticias Argentinas reconocieron que el episodio podría tener consecuencias en la relación bilateral.
Sin embargo, hasta el momento no se difundieron detalles oficiales sobre los acuerdos alcanzados con Estados Unidos ni sobre las condiciones migratorias y diplomáticas del traslado.
El episodio abre interrogantes sobre el alcance de la coordinación entre los gobiernos argentino y estadounidense, la participación de funcionarios nacionales y las posibles repercusiones ante las autoridades brasileñas.
La principal incógnita ahora es si los gobiernos involucrados ofrecerán una explicación pública sobre el operativo y qué respuesta adoptará Brasil frente a la intervención atribuida a la administración de Milei.
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