El Fondo Monetario Internacional volvió a marcarle el rumbo económico al gobierno de Javier Milei y reclamó una reforma tributaria que aumente la carga sobre trabajadores asalariados y pequeños contribuyentes, mientras impulsa una reducción de impuestos cuestionados históricamente por el sector empresario.
El planteo aparece en el informe técnico “Argentina: temas seleccionados”, difundido junto con la segunda revisión del acuerdo vigente con el país, apenas horas después del desembolso de otros 1000 millones de dólares por parte del organismo.
Entre las principales exigencias, el FMI propone ampliar de manera significativa la cantidad de trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, volver a niveles similares a los de 2019 y modificar el régimen simplificado para monotributistas, con una fuerte actualización de las cuotas y un mayor pasaje de contribuyentes al régimen general.
Según el organismo, la reforma permitiría incrementar la recaudación en 3,3 puntos del Producto Bruto Interno. Gran parte de ese aumento surgiría de bajar el mínimo no imponible de Ganancias y reincorporar a millones de asalariados al tributo. Actualmente, luego de las modificaciones realizadas en los últimos años, el universo alcanzado ronda apenas el 1% de los trabajadores registrados.
El FMI también reclamó eliminar exenciones impositivas, revisar beneficios fiscales y “alinear” el monotributo con el régimen general y las contribuciones previsionales de los autónomos. Aunque el organismo evita hablar directamente de eliminar el sistema simplificado, la propuesta implicaría una suba importante de los aportes que pagan millones de pequeños contribuyentes.
En paralelo, el informe insiste en avanzar con la reducción de impuestos vinculados al comercio y a las transacciones financieras, como el impuesto al cheque, uno de los tributos más cuestionados por grandes empresas y cámaras empresarias.
El abogado previsionalista Facundo Fernández Pastor advirtió que las exigencias del Fondo forman parte de un esquema más amplio de ajuste. “El FMI le exigió al Gobierno que aumente los trabajadores que pagan Ganancias, que más monotributistas pasen a ser responsables inscriptos y además que hagan la reforma previsional para bajar más las jubilaciones actuales y futuras”, sostuvo.
Desde distintos sectores también cuestionaron el carácter regresivo de la propuesta. El economista de Fundar Guido Zack señaló que el informe del FMI “no es una propuesta integral” y remarcó que no contempla impuestos a los grandes patrimonios ni a los sectores de mayores ingresos.
La discusión aparece en un contexto económico complejo, marcado por la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y una recaudación tributaria debilitada por la retracción de la actividad. Mientras el Gobierno mantiene públicamente el discurso de baja de impuestos y reducción del Estado, el propio organismo que sostiene financieramente el programa económico reclama aumentar la presión tributaria sobre trabajadores registrados y pequeños contribuyentes.
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