La actividad industrial continúa mostrando señales de debilidad. Según un relevamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA), cuatro de cada diez empresas registraron caídas en sus niveles de producción durante abril, mientras que las ventas también reflejaron un escenario adverso para buena parte del sector manufacturero.
El Monitor de Desempeño Industrial (MDI) se ubicó en 43,5 puntos durante abril, con una mejora respecto al primer trimestre del año. Sin embargo, desde la entidad aclararon que el repunte responde en gran medida a la baja base de comparación generada por la estacionalidad de enero y que, frente al mismo mes de 2025, el indicador mostró un retroceso.
Los datos reflejan que el 38% de las industrias relevadas informó una disminución en la producción, mientras que el 45,5% registró una caída en las ventas destinadas al mercado interno. En el caso de las exportaciones, el 30,4% de las empresas también reportó una baja.
La situación resulta aún más compleja para las micro y pequeñas empresas. En ese segmento, el 43,9% indicó una reducción en la producción y más de la mitad reconoció una caída en las ventas.
El empleo también continúa bajo presión. El informe señala que el 22,4% de las firmas redujo su plantilla de trabajadores durante abril, uno de los niveles más altos registrados por la serie estadística. Entre las empresas que realizaron ajustes, algunas recurrieron además a la reducción de turnos, adelanto de vacaciones o suspensiones de personal.
A las dificultades productivas se suma una situación financiera cada vez más ajustada. Casi el 45% de las empresas manifestó haber tenido problemas para afrontar alguno de sus compromisos de pago, entre ellos salarios, proveedores, impuestos, servicios o deudas financieras.
Los impuestos y los pagos a proveedores aparecen entre los compromisos que generan mayores dificultades, mientras que el aumento del endeudamiento y el peso de los intereses figuran entre las principales consecuencias de la falta de liquidez.
La caída de la demanda sigue siendo la principal preocupación del sector industrial. Casi la mitad de las empresas consultadas señaló que la menor actividad económica afecta directamente sus niveles de producción y ventas. A ello se suman el incremento de costos, el encarecimiento de insumos y una creciente preocupación por la competencia de productos importados.
De cara a los próximos meses, el panorama continúa marcado por la cautela. Más de la mitad de las empresas considera que su situación es peor que la de un año atrás y las expectativas de recuperación muestran una desaceleración respecto de los relevamientos anteriores.
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