La Cámara alta dio media sanción al nuevo régimen por 41 votos contra 25. Eleva los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel y modifica progresivamente las reglas de participación de las empresas no integradas. En La Pampa existen cuestionamientos por el posible impacto sobre las plantas de General Pico y Catriló.
El Senado aprobó el nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, una reforma que aumenta los cortes obligatorios y modifica las condiciones de participación de las empresas en el mercado. La iniciativa obtuvo 41 votos afirmativos y 25 negativos y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.
El proyecto establece que el corte obligatorio de bioetanol en las naftas aumente del 12% al 15%, mientras que el correspondiente al biodiésel se elevará al 10%. Los nuevos porcentajes comenzarían a aplicarse dentro del año posterior a la sanción definitiva de la ley.
La discusión estuvo atravesada por las condiciones que enfrentarán las pequeñas y medianas productoras de biodiésel frente a una mayor apertura del mercado.
Luego de negociaciones de último momento, se modificó el esquema originalmente previsto para las empresas no integradas. El texto aprobado establece una transición hasta 2036 y garantiza desde 2031 un piso del 4% para este segmento.
La preocupación de La Pampa
La reforma tiene particular importancia para La Pampa, donde funcionan plantas productoras de biodiésel en General Pico y Catriló.
Antes de la votación, el senador pampeano Daniel Bensusán había anticipado su rechazo al proyecto al considerar que la apertura progresiva del mercado podría perjudicar a las empresas regionales que no están integradas a la producción de aceite de soja.
Bensusán sostuvo que esas plantas deben comprar y transportar su principal materia prima, mientras que las grandes compañías aceiteras producen el insumo y cuentan con ventajas logísticas por su cercanía con los principales puertos.
La advertencia sobre el impacto territorial también apareció durante el debate. El presidente del bloque Justicialista, José Mayans, fundamentó el rechazo señalando que no acompañarían la iniciativa ante los planteos de provincias que consideran amenazada la continuidad de industrias radicadas en sus territorios.
Los argumentos a favor
La presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royón, defendió la iniciativa al señalar que busca preservar las capacidades productivas existentes y, al mismo tiempo, avanzar hacia un mercado “más competitivo, más transparente y abierto a nuevas tecnologías”.
Desde las provincias productoras de bioetanol también hubo un fuerte respaldo. Representantes de Tucumán, Córdoba y Jujuy destacaron el potencial de la reforma para las economías regionales vinculadas a la caña de azúcar y el maíz.
La votación atravesó las divisiones tradicionales entre oficialismo y oposición: el proyecto recibió respaldos de La Libertad Avanza y otros bloques, además de legisladores de espacios provinciales y sectores del radicalismo y el peronismo.
Con la media sanción del Senado, la discusión se traslada ahora a Diputados, donde el proyecto deberá ser aprobado para convertirse en ley. Hasta el momento no hay un cronograma definido para su tratamiento.
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