En el marco del 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el gobernador Sergio Ziliotto encabezó en Santa Rosa el acto central por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, con un fuerte llamado a sostener la memoria colectiva y defender el Estado de Derecho.
La ceremonia se realizó en el Parque Provincial de la Memoria y contó con la participación de autoridades provinciales y municipales, organismos de derechos humanos, instituciones educativas y víctimas de la última dictadura.
Durante su discurso, el mandatario remarcó el carácter histórico de la fecha: “Un 24 de marzo nos encuentra nuevamente haciendo un ejercicio de memoria, pero sin dudas no es un 24 de marzo más. Ese ícono de los 50 años nos trae mayores responsabilidades para no olvidar lo que pasó”.
En ese sentido, Ziliotto fue enfático al rechazar lecturas relativistas sobre el período: “No fue una lucha igual: fue terrorismo de Estado”, afirmó, y advirtió sobre “intentos de justificar esos años de horror a través de la teoría de los dos demonios”. Frente a eso, planteó la necesidad de “fortalecer la conciencia colectiva y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la democracia”.
Memoria activa y justicia
El gobernador reivindicó el recorrido histórico de los organismos de derechos humanos y destacó especialmente el rol de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la reconstrucción democrática. También valoró el proceso judicial que permitió condenar a los responsables de la dictadura, al señalar que “el coraje del entonces presidente Raúl Alfonsín marcó el camino de cómo se buscaba justicia, no venganza”.
A nivel provincial, recordó los avances en materia de memoria y justicia, como el juicio por la Subzona 14, que permitió visibilizar el accionar represivo en La Pampa. “La Pampa no fue una isla”, subrayó, al tiempo que reconoció la responsabilidad institucional de distintos actores durante ese período.
En esa línea, sostuvo que “la lucha no se detiene” y reafirmó: “Los genocidas deben seguir presos y la justicia debe avanzar”.
El desafío generacional
En el tramo final de su intervención, Ziliotto puso el foco en las nuevas generaciones y en la necesidad de transmitir la memoria histórica: “Hay que consolidar claramente una conciencia colectiva, apuntar a esa generación que no vivió lo que fue la dictadura”, expresó.
Además, retomó una de las consignas centrales de los organismos de derechos humanos: “Si es cierto que siguen negando la cantidad, si dicen que no son 30.000, dígannos dónde están”.
Y concluyó: “No hay otra manera de realizarse en la sociedad que a partir del derecho y del Estado de Derecho. Desde el Gobierno provincial seguiremos trabajando por ese anhelo que sólo la democracia nos puede dar”.
Voces que sostienen la memoria
El acto también estuvo atravesado por testimonios de víctimas de la dictadura, que aportaron una dimensión profundamente humana a la jornada.
Omar Guardia, hijo de un detenido desaparecido, recordó el impacto del terrorismo de Estado en su infancia tras el secuestro de su padre en 1977. “Fuimos presos, porque no teníamos libertades como cualquier otro niño”, relató sobre los años que pasó junto a sus hermanos bajo tutela estatal.
Por su parte, Fernanda Galeano, nacida en cautiverio, reconstruyó la historia del secuestro de su familia y el nacimiento en un centro clandestino. “A mi papá no lo vimos nunca más, es uno más de los 30.000 detenidos desaparecidos”, expresó, y reafirmó: “No queremos venganza, queremos justicia”.
El acto concluyó con el descubrimiento de una placa conmemorativa y la plantación de un árbol en homenaje a las personas detenidas desaparecidas, en un gesto colectivo de memoria que, a 50 años del golpe, sigue interpelando al presente.
Comentarios de las entradas (0)