La automotriz suspenderá la actividad de su planta bonaerense hasta el 18 de enero de 2027 y ajustará sus planes de fabricación en Córdoba. La menor demanda interna y la reducción de las exportaciones explican la decisión. Por el momento, no se anunciaron despidos.
La automotriz Stellantis decidió frenar temporalmente la producción en su planta de El Palomar, provincia de Buenos Aires, y adelantar las vacaciones de sus trabajadores ante la caída de las ventas en el mercado argentino y la disminución de las exportaciones.
La medida también contempla ajustes en los programas productivos del Polo Industrial Ferreyra, en Córdoba, donde la compañía fabrica distintos modelos destinados tanto al mercado interno como al exterior.
Según fuentes gremiales, la suspensión de actividades en El Palomar comenzó este lunes 26 de octubre y se extenderá hasta el 18 de enero de 2027, lo que implica una interrupción de casi tres meses.
Por el momento, la empresa no comunicó despidos y la decisión fue presentada como una adecuación de la producción a las actuales condiciones del mercado.
El Palomar, sin actividad hasta enero
En la planta bonaerense se fabrican los modelos Peugeot 208 y Peugeot 2008, dos vehículos cuya comercialización se encuentra afectada por la retracción de la demanda interna.
Ante este escenario, Stellantis resolvió adelantar los períodos de vacaciones del personal, que fueron distribuidos entre noviembre y diciembre.
La decisión permitirá reducir temporalmente el ritmo de fabricación y ajustar los niveles de producción a las ventas previstas.
La prolongación de la pausa productiva refleja las dificultades que atraviesa la industria automotriz argentina para sostener sus volúmenes de actividad.
Ajustes en Córdoba y continuidad del Fiat Cronos
En el Polo Industrial Ferreyra, ubicado en Córdoba, la compañía también modificará sus planes de producción.
Los ajustes alcanzarán a las camionetas Fiat Titano y Ram Dakota, modelos cuya fabricación se ve afectada por la disminución de las exportaciones.
En cambio, la producción del Fiat Cronos continuará de acuerdo con los programas previstos, sin modificaciones anunciadas hasta el momento.
La situación muestra el impacto diferenciado que tienen las condiciones comerciales sobre los distintos vehículos que fabrica la empresa en el país.
Mientras algunos modelos enfrentan dificultades en el mercado interno, otros dependen en mayor medida de la demanda externa.
Incertidumbre sobre el futuro de la producción
La decisión de Stellantis se conoce pocas semanas después de que el nuevo director regional de la compañía, Gerlander Sol, advirtiera que la continuidad de la producción automotriz en la Argentina no estaba garantizada.
Aquellas declaraciones habían generado preocupación sobre las perspectivas de la actividad industrial y las condiciones necesarias para sostener las operaciones locales.
La empresa emplea aproximadamente 5.000 trabajadores en sus establecimientos argentinos, a los que se suma una cantidad mayor de personas vinculadas indirectamente a través de fabricantes de autopartes y empresas proveedoras.
Por esa razón, cualquier modificación prolongada en los niveles de producción también puede repercutir sobre la cadena industrial que abastece a las plantas automotrices.
Hasta el momento, no se informaron medidas de reducción permanente de personal.
Una industria automotriz en retroceso
El anuncio coincide con los últimos indicadores difundidos por la Unión Industrial Argentina (UIA), que muestran un deterioro de la actividad manufacturera.
De acuerdo con ese relevamiento, la producción automotriz creció apenas un 1% mensual durante septiembre, pero se mantuvo en su nivel más bajo para ese mes en los últimos seis años.
En el acumulado de los primeros nueve meses de 2026, la fabricación de vehículos registra una caída del 17% respecto del mismo período de 2025 y se encuentra un 20% por debajo de los niveles de 2022.
El retroceso de la demanda interna y las dificultades para sostener las exportaciones aparecen como dos factores centrales en el escenario que enfrenta el sector.
El impacto sobre el empleo industrial
Aunque Stellantis no anunció despidos, la paralización temporal de El Palomar introduce nuevas señales de preocupación sobre la actividad y el empleo industrial.
La situación adquiere relevancia en un contexto en el que el empleo asalariado privado formal acumula catorce meses consecutivos de caída, según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet.
La industria manufacturera se encuentra entre los sectores más afectados por esa tendencia, con una pérdida cercana a los 95.000 puestos de trabajo desde septiembre de 2023.
La suspensión de la producción en El Palomar hasta enero y los ajustes previstos en Córdoba reflejan las dificultades que atraviesa la industria automotriz argentina, mientras las empresas intentan adaptar sus operaciones a un mercado interno debilitado y a menores ventas al exterior
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