El subsecretario de Deportes de La Pampa y presidente del Consejo General de los Juegos, Ceferino Almudévar, encabezó uno de los mensajes centrales de la ceremonia inaugural. Destacó el valor del deporte como herramienta de encuentro entre Argentina y Chile y pidió preservar una competencia por la que ya pasaron más de 40.000 jóvenes.
La ciudad chilena de Valdivia fue escenario de la ceremonia inaugural de los Juegos Binacionales de la Araucanía 2026, una de las competencias deportivas juveniles más importantes de la Patagonia argentina y el sur de Chile.
El acto se desarrolló en la costanera de la capital de la Región de Los Ríos, con una celebración que reunió a delegaciones deportivas, autoridades y representantes de las distintas regiones y provincias participantes.
Durante la apertura, el subsecretario de Deportes de La Pampa y presidente del Consejo General de los Juegos de la Araucanía, Ceferino Almudévar, pronunció un discurso centrado en la historia de la competencia, la integración binacional y la necesidad de garantizar su continuidad.
“Cuidemos los Juegos, proyectémoslos al futuro”, expresó el funcionario pampeano, al destacar que más de 40.000 jóvenes de ambos países participaron de esta experiencia a lo largo de su historia.
El deporte como puente entre Argentina y Chile
Almudévar recordó que los Juegos de la Araucanía surgieron con el propósito de fortalecer los vínculos entre comunidades de ambos lados de la cordillera, en un contexto histórico marcado por tensiones entre Argentina y Chile.
“Estos Juegos nacieron para salvar, desde el deporte, un conflicto que en algún momento nos había separado, pero todos entendíamos que Argentina y Chile tienen muchas más cosas en común que cosas que nos separan”, afirmó.
El funcionario destacó que aquella iniciativa permitió construir un espacio de encuentro sostenido durante más de tres décadas, donde el intercambio deportivo se convirtió también en una oportunidad para conocer otras culturas, territorios y realidades.
“El aporte fue este: jugar, conocernos, interactuar, intercambiar cultura, paisajes y, de esa manera, crecer”, sostuvo.
Una competencia que trasciende los resultados
En su intervención, el representante pampeano remarcó que el verdadero sentido de los Juegos no está únicamente en las medallas o las posiciones finales.
“Los Juegos están muy, pero muy por encima del resultado deportivo”, expresó.
En ese sentido, recordó que la competencia fue concebida como un espacio para que jóvenes de ambos países puedan compartir experiencias, establecer amistades y construir vínculos que perduren más allá de las jornadas deportivas.
Almudévar también hizo referencia a su propia trayectoria dentro del programa.
“Para nosotros es una alegría enorme estar más de 30 años asistiendo a estos Juegos. En mi caso personal, el número 16. He vivido en todas las regiones chilenas y todas las provincias argentinas esta fiesta del deporte”, señaló.
Sus palabras pusieron en valor la continuidad de una iniciativa que logró atravesar distintas etapas políticas e institucionales sin perder su carácter de integración regional.
Un pedido para garantizar el futuro de los Juegos
Durante la ceremonia, Almudévar agradeció a las autoridades y al equipo organizador de la Región de Los Ríos por el trabajo realizado para concretar la edición 2026.
También reconoció al ministro del Deporte de Chile por la decisión de acompañar la organización del encuentro en un contexto que describió como complejo.
En el cierre de su discurso, dirigió un mensaje a las autoridades de ambos países para que mantengan el respaldo institucional al programa.
“Le pido a las autoridades que por favor cuiden este programa, porque han pasado más de 40.000 jovencitos de ambos países”, manifestó.
Y concluyó con una convocatoria que sintetizó el espíritu de la ceremonia: “Cuidemos los Juegos, proyectémoslos al futuro”.
La Pampa, protagonista de la integración deportiva
La participación pampeana en los Juegos de la Araucanía forma parte de una trayectoria de intercambio deportivo con las provincias patagónicas argentinas y las regiones del sur chileno.
Además de representar una instancia de competencia para jóvenes deportistas, el encuentro permite compartir experiencias de formación, convivencia y desarrollo personal.
La edición 2026 vuelve a reunir a las delegaciones en distintas disciplinas, con Valdivia como uno de los escenarios centrales de esta celebración binacional.
La presencia de Ceferino Almudévar al frente del Consejo General de los Juegos también refleja la participación institucional de La Pampa en la organización y continuidad de este programa.
Con la ceremonia inaugural, los Juegos de la Araucanía renovaron su compromiso con una tradición que supera las fronteras y los resultados deportivos: utilizar el deporte como herramienta de integración, convivencia y construcción de lazos entre las nuevas generaciones de Argentina y Chile.
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