La organización barrial advirtió sobre el crecimiento de la demanda alimentaria, la falta de actividades para niños y adolescentes y la interrupción de programas sociales. Aseguran que su capacidad de asistencia está al límite y que todavía no recibieron respuestas a los pedidos presentados ante el municipio y la Provincia.
El Desayunador de Villa Germinal, en el norte de Santa Rosa, hizo pública su preocupación por el agravamiento de las condiciones sociales que atraviesan numerosas familias del barrio. Durante una conferencia de prensa, sus integrantes advirtieron que la situación se volvió cada vez más difícil de sostener y reclamaron una intervención coordinada de los distintos niveles del Estado.
La organización comunitaria, que desarrolla su tarea de manera autónoma y autogestiva, señaló que el deterioro económico de los últimos años se refleja directamente en la vida cotidiana de niños, niñas y adolescentes, muchos de los cuales encuentran en el desayunador un espacio de alimentación, acompañamiento y contención.
Según explicaron, la demanda de asistencia crece de manera sostenida y ya supera las posibilidades materiales de quienes mantienen en funcionamiento el espacio.
Una demanda alimentaria que no deja de crecer
El desayunador ofrece desayunos y meriendas de lunes a sábados y recibe a chicos y chicas no solamente de Villa Germinal, sino también de otros sectores de la ciudad.
Para sostener esa tarea, la organización necesita más de 100 litros de leche y alrededor de 100 paquetes de galletitas dulces y saladas, además de cacao, azúcar, té y frutas que llegan a través de donaciones.
La creciente cantidad de asistentes pone en evidencia las dificultades que enfrentan muchas familias para garantizar la alimentación cotidiana.
Ante esta situación, el 22 de septiembre los responsables del espacio presentaron notas ante las áreas de Niñez de la Municipalidad de Santa Rosa y del Gobierno provincial para solicitar una respuesta conjunta.
Sin embargo, denunciaron que, transcurrido más de un mes, todavía no recibieron contestación.
Menos actividades y mayores riesgos para las infancias
La preocupación de la organización no se limita a la alimentación. También señalaron que la falta de propuestas educativas, deportivas, culturales y recreativas está dejando a numerosos niños y adolescentes sin espacios de participación y acompañamiento.
Según describieron, muchos pasan buena parte del día en la calle, sin alternativas accesibles que favorezcan su desarrollo y sus vínculos comunitarios.
En ese sentido, recordaron que la protección de los derechos de las infancias y adolescencias constituye una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias y la sociedad, tal como establecen la Ley Nacional 26.061 y la Ley Provincial 2703.
Los integrantes del desayunador cuestionaron especialmente la interrupción de iniciativas que anteriormente funcionaban como herramientas de inclusión.
Una de ellas es el programa interministerial Después de Hora, que se desarrollaba en la Escuela 243 Aquiles Badillo y en el Colegio Secundario Zona Norte.
La propuesta incluía talleres y una colación alimentaria, por lo que su cierre a comienzos de este año tuvo consecuencias tanto para los participantes como para sus familias.
También mencionaron las dificultades que atraviesa el encuentro deportivo Entre Barrios, una iniciativa que permitía a niños y adolescentes de distintos sectores de Santa Rosa compartir actividades futbolísticas.
Según denunciaron, durante este año dejó de garantizarse el transporte de los participantes. Aunque el municipio continúa sosteniendo la propuesta, la falta de traslado impide que todos puedan acceder en igualdad de condiciones.
Reclaman espacios gratuitos para el deporte y la cultura
Frente a este escenario, la organización presentó una serie de propuestas que considera posibles de implementar con recursos e infraestructura existentes.
Una de las principales iniciativas consiste en utilizar el Salón de Usos Múltiples de Villa Germinal para desarrollar talleres educativos, actividades culturales y propuestas deportivas permanentes.
También reclamaron garantizar el acceso gratuito al deporte, al señalar que actualmente no existen en el barrio clubes a los que los chicos puedan concurrir sin pagar una cuota.
Otra de las propuestas apunta a modificar la planificación de programas como el Pro-Vida, para que sus actividades se extiendan durante períodos semestrales o anuales y no queden limitadas a las vacaciones.
Desde el desayunador sostienen que la continuidad de estas iniciativas permitiría generar espacios de encuentro, fortalecer los vínculos comunitarios y ofrecer alternativas de desarrollo para las nuevas generaciones.
Un reclamo que involucra a Nación, Provincia y Municipio
Los integrantes de la organización atribuyeron parte del deterioro social a las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional de Javier Milei, pero también señalaron que las administraciones provincial y municipal tienen responsabilidades concretas en la protección de los derechos de las infancias.
En ese sentido, reconocieron algunas de las políticas públicas implementadas en Santa Rosa y La Pampa, aunque consideraron que resultan insuficientes frente a la magnitud de las necesidades actuales.
El planteo busca abrir una instancia de diálogo con las autoridades para construir soluciones que permitan sostener la asistencia alimentaria y recuperar espacios de participación para niños y adolescentes.
La situación de Villa Germinal expone una problemática que va más allá de la entrega de alimentos: la necesidad de garantizar políticas públicas permanentes de acompañamiento, educación, recreación y acceso al deporte en los barrios.
Mientras esperan una respuesta oficial, quienes sostienen el desayunador continúan trabajando con recursos limitados, donaciones y el compromiso de una comunidad que intenta responder a necesidades cada vez mayores.
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