Cultura

“Sólo llamé para decirte que te amo”: el humor, las familias y el desafío de reconocernos en el escenario

today7 noviembre, 2026

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Después de dos años de funciones y presentaciones en distintas localidades, la comedia dirigida por Leticia Hernando se despide por este año con una última presentación en Santa Rosa. La actriz Ana Paula Lara habló con Radio Sonar sobre el trabajo colectivo, la construcción de su particular personaje y esa capacidad que tiene el teatro de transformar los conflictos cotidianos en una experiencia compartida.

Hay familias en las que todo parece estar a punto de desbordarse. Casas donde las responsabilidades se acumulan, las discusiones aparecen sin aviso y el amor convive con el cansancio, las contradicciones y las pequeñas miserias de todos los días. Ese universo, tan reconocible como complejo, es el territorio que explora Sólo llamé para decirte que te amo, una comedia dramática que lleva dos años recorriendo escenarios y encontrándose con el público pampeano.

La obra, dirigida por Leticia Hernando, tendrá su última función del año el próximo domingo 8 de noviembre, a las 20 horas, en la sala ATTP de Santa Rosa, ubicada en José Luro y Bolivia.

Con más de una docena de presentaciones, incluyendo funciones en el interior provincial, la propuesta logró construir un vínculo particular con los espectadores: el de reconocerse en situaciones que, aunque llevadas al extremo teatral, podrían suceder en cualquier hogar.

La actriz Ana Paula Lara, conocida como La Pola, conversó con Radio Sonar sobre el recorrido de la obra, el desafío de interpretar a un personaje completamente opuesto a su personalidad y la importancia del humor para hablar de aquello que muchas veces resulta difícil abordar desde otros lugares.

Una familia, muchas contradicciones

La historia gira alrededor de Patricia, una mujer que sostiene prácticamente sola el funcionamiento de su hogar. Sus hijos, su hermana y su madre forman parte de una convivencia atravesada por demandas, tensiones y responsabilidades que parecen recaer siempre sobre sus espaldas.

Pero detrás de las situaciones disparatadas y los diálogos humorísticos aparece una realidad que excede la ficción.

“La realidad de Patricia es la realidad de muchas madres y de muchas mujeres que sostienen una casa, y son las únicas que se hacen cargo y resuelven”, señaló Lara durante la entrevista.

Esa dimensión de la obra permite que la comedia trascienda el entretenimiento y proponga, sin abandonar el humor, una mirada sobre la distribución de las tareas familiares, las expectativas que recaen sobre las mujeres y las dificultades que aparecen en la convivencia.

La actriz explicó que el espectáculo no pretende ofrecer respuestas solemnes ni construir discursos difíciles de interpretar. Por el contrario, apuesta a la cercanía con el público.

“Es una comedia para divertirse, para dentro de todo el caos por ahí que viven las familias. También un respiro… una forma de hablar a través del humor de lo cotidiano, de cosas que nos pasan a todas las personas todo el tiempo”, expresó.

Y agregó: “Siempre hay algún momentillo en el que te sentís reflejado… el humor es un poco la forma de también atravesar la realidad y problemáticas que nos van pasando”.

Maricel, una tía imposible de querer… o casi

Uno de los personajes que aporta buena parte de las tensiones de la historia es Maricel, interpretada por Ana Paula Lara.

Se trata de una mujer permanentemente disconforme, de mirada crítica y comentarios filosos, que parece encontrar siempre una razón para cuestionar lo que sucede a su alrededor.

“Maricel es la tía… una tía media malvada, que está enojada con la vida, que le cae medio mal todo, que critica, que todo lo señala y le busca el caos a todo”, describió la actriz.

La construcción del personaje representó un desafío particular. Lara reconoció que, en sus primeros acercamientos al texto, intentó suavizar algunas características de Maricel, encontrarle una explicación a sus reacciones y volverla un poco más comprensible.

Sin embargo, el propio desarrollo de la obra terminó marcándole otro camino.

“Cuando me encontré con el texto era como que yo la quería hacer más humana, y digo: ‘No, a esta no le importa nada y no le tiene que importar nada’. Así que abrazo a mi personaje y me hago cargo de lo que es”.

Esa decisión implicó asumir una personalidad distante de sus propias convicciones y explorar una faceta interpretativa que no necesariamente busca despertar simpatía.

“El personaje pedía otra cosa, la obra pide otra cosa… fue un redesafío como actriz que disfruté mucho”, reconoció.

El teatro como territorio de libertad

En la conversación apareció también una reflexión sobre la naturaleza misma del trabajo actoral: la posibilidad de habitar otras vidas, defender pensamientos ajenos y construir personajes cuyas acciones pueden resultar incómodas o contradictorias.

Para Lara, esa libertad constituye una de las experiencias más enriquecedoras del escenario.

“El teatro es lo único que te da la posibilidad de ponerle el cuerpo y la piel a otro personaje y decir un montón de cosas que en otro lugar serían políticamente incorrectas”.

La actriz dejó en claro que interpretar a Maricel no significa compartir sus pensamientos ni justificar sus actitudes.

“Mi personaje no tiene nada que ver con lo que yo creo en la vida…”, explicó.

Precisamente allí aparece uno de los aspectos más interesantes del oficio: comprender las necesidades dramáticas de una historia sin confundir al intérprete con el personaje.

Y cuando esa construcción funciona, el público se encarga de hacerlo saber.

“Cuando nos cruza la gente nos dice que se divirtió mucho. A mí me dicen: ‘¡Qué mala!’. Y cuando me dicen eso digo: ¡objetivo logrado!”, contó entre risas.

Dos años de trabajo colectivo y encuentros con el público

Sólo llamé para decirte que te amo lleva dos años de recorrido, con más de doce funciones y presentaciones que también llegaron a distintas localidades del interior pampeano.

Ese camino permitió consolidar el trabajo de un elenco integrado por Julieta Torino, Sergio Aragón, Elías Sans, Matías Higena, Viviana Felice, Carolina Vergara y Ana Paula Lara, bajo la dirección de Leticia Hernando.

La permanencia de una obra en cartel durante tanto tiempo representa un desafío para cualquier producción teatral independiente. Requiere sostener ensayos, coordinar disponibilidades, mantener viva la energía de las actuaciones y renovar el encuentro con los espectadores.

En ese sentido, Lara destacó el trabajo de sus compañeros y la construcción colectiva que hizo posible el recorrido del espectáculo.

La respuesta del público se convirtió en uno de los motores de esa continuidad. Las personas que se acercan después de cada función para compartir sus impresiones, comentar escenas o reconocer situaciones familiares confirman que la historia consigue establecer una conexión más allá del escenario.

Reírse de lo cotidiano también es una forma de mirarlo

Aunque la obra aborda tensiones familiares y responsabilidades que pueden resultar agobiantes, su propuesta está lejos de buscar una experiencia solemne.

La comedia permite tomar distancia de aquello que muchas veces vivimos con preocupación, descubrir el absurdo de ciertas conductas y reconocer que detrás de los conflictos también pueden aparecer momentos de ternura y complicidad.

“Es una obra que pueden ir las infancias o un adulto, es apta para todo público. No es un texto encriptado ni nada: es bien lo cotidiano”, explicó Lara.

Allí radica una de las claves de la propuesta: no hace falta conocer códigos teatrales ni tener experiencia como espectador para ingresar en la historia.

Alcanza con haber compartido una mesa familiar, atravesado una discusión doméstica o sentido alguna vez que las responsabilidades de todos los días superan nuestra paciencia.

La última función del año será, entonces, una nueva oportunidad para encontrarse con una propuesta del teatro pampeano que combina actuaciones, humor y una mirada cercana sobre los vínculos humanos.

Porque, después de todo, pocas cosas resultan tan universales como las contradicciones de una familia. Y pocas herramientas son tan poderosas como el humor para ayudarnos a reconocerlas.


Última función: día, horario y entradas

Obra: Sólo llamé para decirte que te amo.

Día: domingo 8 de noviembre de 2026.

Horario: 20:00.

Lugar: Sala ATTP, José Luro y Bolivia, Santa Rosa.

Entradas anticipadas: $20.000.

Reservas: WhatsApp 2954 589207.

Instagram: @solollameparadecirqueteamo.

Dirección: Leticia Hernando.

Elenco: Julieta Torino, Sergio Aragón, Elías Sans, Matías Higena, Viviana Felice, Carolina Vergara y Ana Paula Lara.

Ana Paula Lara: “El humor es una forma de atravesar la realidad y las problemáticas que nos van pasando”

Escrito por Diario Sonar

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