El cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, criticó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional al afirmar que “no generará empleo genuino” y la definió como “una oportunidad perdida” por la falta de consensos amplios.
El dirigente, que también encabeza el Sindicato del Seguro, expuso durante el encuentro de la AmCham Argentina y sostuvo que la iniciativa oficial careció de una instancia clave: “Debería haber existido una mesa de diálogo entre todos los sectores, con un Estado inteligente que articule”.
En ese sentido, señaló que hubo una “imposibilidad de modernizar realmente la legislación laboral”, a pesar de que —según remarcó— es una demanda de los trabajadores. “Esta ley no va a generar más trabajo genuino. Para eso se necesita desarrollo productivo, algo que no se ve ni en el discurso ni en la gestión del presidente Javier Milei. Para nosotros, es una derrota”, afirmó.
Sola también cuestionó que la normativa no contemple los cambios estructurales del mundo laboral actual. “No aborda temas como la robótica, la inteligencia artificial ni los nuevos modos de producción de bienes y servicios”, indicó. En contraste, consideró “paradójica” la derogación de la ley de teletrabajo, a la que calificó como una herramienta fundamental.
El dirigente gremial reveló además que transmitió estas preocupaciones a funcionarios del Gobierno, incluido el secretario de Trabajo, Julio Cordero, insistiendo en la necesidad de abrir una instancia de diálogo que, aunque más compleja, podría haber derivado en mejores resultados.
En relación al contexto económico y social, Sola planteó la necesidad de avanzar hacia un “esquema de construcción conjunta” que involucre al Estado, el sector productivo, el sindicalismo y los inversores. “Hace falta un encuentro federal que incluya a todo el país para encontrar un sendero de crecimiento que hoy no se percibe en la microeconomía”, sostuvo.
Por último, consideró que los conflictos entre el sindicalismo y el Gobierno deben canalizarse a través del diálogo, y remarcó el rol del Estado como garante del equilibrio entre capital y trabajo. “Tiene que ser eficiente, con una apertura económica controlada y con incentivos a la inversión a largo plazo que generen empleo real”, concluyó.
Comentarios de las entradas (0)