En un movimiento que busca pacificar las aguas internas del peronismo pampeano, la línea Plural de Santa Rosa salió a respaldar de manera contundente la designación de Daniel Lovera al frente del bloque de diputados provinciales del Frejupa. El gesto no es menor: confirma una descompresión en la tensa relación entre el gobernador Sergio Ziliotto y el exmandatario Carlos Verna, al tiempo que intenta ordenar el tablero político de cara al escenario electoral.
A través de un comunicado, el espacio que nuclea a la dirigencia peronista de la capital provincial reivindicó la historia del justicialismo y destacó que, desde 1983, la construcción de La Pampa se ha hecho “con el aporte de todos los sectores”. En esa línea, la Plural subrayó que la defensa de los intereses de “pampeanas y pampeanos” exige, por encima de todo, la unidad del partido.
El pronunciamiento adquiere una relevancia particular en un contexto de reacomodamientos internos y diferencias que, en los últimos meses, enfrentaron a sectores de Santa Rosa con los del norte provincial, especialmente con la dirigencia de General Pico. El respaldo explícito a Lovera, un dirigente de perfil orgánico y alineado con la estructura oficialista, funciona así como un gesto de acercamiento hacia la zona norte y como un intento de descomprimir la tensión interna en la capital.
“El nuevo período político debe estar guiado por la premisa ‘primero La Pampa, después el movimiento y por último los hombres’”, sostiene el texto, en una clara advertencia contra los personalismos y un llamado a priorizar las acciones colectivas. La frase, cargada de historia peronista, busca poner un manto de pragmatismo sobre las disputas internas.
Desde la Plural aseguraron que su aporte será “con humildad y respeto” y “sin prepotencias”, en una referencia velada a los modos que suelen irritar la convivencia partidaria. Pero el mensaje no solo miró hacia adentro: el comunicado cerró con una advertencia política de cara al futuro, al llamar a “fortalecer la unidad del campo popular” para “salvaguardar la provincia de la deliberada crueldad libertaria y de sus cómplices”.
De esta manera, la jugada de la Plural capitalina no solo consolida a Lovera en su nuevo rol legislativo, sino que envía una señal clara: Ziliotto y Verna, al menos por ahora, han encontrado un punto de encuentro. Resta saber si este gesto de distensión alcanza para soldar las fisuras y proyectar un peronismo unificado en la antesala de las próximas elecciones.
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