El presidente Luiz Inácio Lula da Silva encabeza las preferencias para las elecciones generales de Brasil, aunque los sondeos anticipan una competencia ajustada. Flávio Bolsonaro aparece en segundo lugar y el crecimiento de Augusto Cury suma un nuevo factor a una campaña atravesada por la seguridad pública, la polarización y la relación con Estados Unidos.
A 30 días de la primera vuelta de las elecciones generales de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se mantiene al frente de las encuestas en su búsqueda de la reelección, aunque todavía sin alcanzar un nivel de intención de voto que le permita asegurar una victoria en primera vuelta.
Según la última encuesta de Datafolha, difundida este jueves, Lula alcanza el 38% de las preferencias, mientras que Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), obtiene el 33%.
Más atrás aparece Augusto Cury, de Avante, con el 8%; Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, con el 4%; Renan Santos, del Partido Misión, con el 3%; y Romeu Zema, de Novo, con el 2%.
Una segunda vuelta aparece como escenario posible
El politólogo Joscimar Souza Silva, de la Universidad de Brasilia, consideró que Lula llega con ventaja a la primera vuelta y mantiene posibilidades de lograr la reelección.
Sin embargo, advirtió que el escenario podría modificarse considerablemente en un eventual balotaje.
Según explicó, la diferencia entre los principales candidatos llega en algunos sondeos hasta los siete puntos porcentuales, pero el nivel de rechazo al actual mandatario podría favorecer la concentración del voto opositor en una segunda vuelta.
A esa disputa se suma el crecimiento de candidatos que buscan ubicarse por fuera de la polarización entre el oficialismo y el bolsonarismo. Souza Silva destacó particularmente el avance de Augusto Cury, que en algunas mediciones habría alcanzado alrededor del 10%.
Ese crecimiento podría dificultar que alguno de los principales candidatos consiga superar el umbral necesario para definir la elección en primera vuelta.
La seguridad, entre las principales preocupaciones
De acuerdo con el análisis del especialista, la seguridad pública aparece como uno de los temas con mayor capacidad para definir el voto de los electores todavía indecisos.
“La seguridad pública es un problema central: la campaña que logre dar cuenta de eso, o que logre conectar esos temas y presentarlos al electorado como una solución, puede ser victoriosa”, sostuvo.
En cambio, consideró que la corrupción, que tuvo un peso decisivo durante las elecciones presidenciales de 2018, perdió centralidad en la actual campaña.
Estados Unidos entra en la discusión electoral
Otro elemento que atraviesa la campaña brasileña es la política exterior y, particularmente, la relación con Estados Unidos.
Souza Silva señaló que las tensiones entre ambos países y las medidas adoptadas por Washington contra autoridades brasileñas incorporaron la política internacional a una discusión electoral en la que tradicionalmente tenía menor protagonismo.
En este contexto, Brasil ingresa al último mes antes de las urnas con Lula al frente de las preferencias, Flávio Bolsonaro como principal competidor y una disputa todavía abierta, en la que los indecisos y el comportamiento de las candidaturas alternativas podrían resultar determinantes para definir si habrá segunda vuelta.
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