Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída interanual del 1,2% durante mayo, de acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que advirtió sobre una persistente debilidad del consumo y una creciente concentración del gasto de los hogares en productos esenciales.
Con este resultado, las ventas acumulan una retracción del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026 y completan más de un año consecutivo de bajas interanuales. La última medición positiva se había registrado en abril de 2024.
A pesar del dato negativo, el informe mostró una leve mejora respecto de abril. En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes registró un incremento del 1,2%, lo que refleja una recuperación parcial del consumo impulsada por promociones, financiación y eventos especiales de comercio electrónico.
Desde CAME señalaron que el comportamiento del mercado evidencia una transformación en los hábitos de compra de los consumidores. Según la entidad, la pérdida del poder adquisitivo llevó a las familias a concentrar sus gastos en bienes de primera necesidad, mientras que los rubros vinculados a consumos no esenciales continúan mostrando un desempeño débil.
“El ingreso disponible de los hogares se encuentra focalizado casi con exclusividad en el mantenimiento de la canasta básica”, sostuvo la entidad empresaria.
El informe también advirtió que muchos comercios lograron sostener el volumen de ventas únicamente mediante promociones, descuentos, financiación y liquidaciones, una estrategia que permitió atraer consumidores, pero que redujo significativamente los márgenes de rentabilidad.
A ello se suma el impacto de los mayores costos operativos, los aumentos tarifarios y la falta de incentivos para nuevas inversiones. De hecho, casi seis de cada diez comerciantes consultados consideraron que el contexto actual no es favorable para destinar capital a la expansión de sus negocios.
En cuanto a las expectativas para los próximos meses, el 48,4% de los comerciantes prevé un escenario de estabilidad, mientras que el 38,8% espera una recuperación de la actividad y el 12,8% anticipa una profundización de la caída.
Farmacias lideraron las subas
El relevamiento mostró resultados dispares entre los distintos sectores de actividad. Las farmacias encabezaron el crecimiento con una mejora interanual del 8,2%, seguidas por perfumería, con un alza del 2,3%, y alimentos y bebidas, que avanzaron un 0,2%.
En el otro extremo se ubicaron los rubros vinculados al consumo discrecional. Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles registró la mayor caída, con una retracción del 8,9%, seguido por textil e indumentaria, que descendió 5,2%.
Las ventas online continuaron mostrando un mejor desempeño que los locales físicos, con un crecimiento interanual del 15,2%. Sin embargo, desde CAME remarcaron que ese avance aún no alcanza para compensar la caída general del comercio minorista.
El informe concluye que la actividad comercial atraviesa una etapa de estabilización frágil, sostenida principalmente por estrategias promocionales y factores estacionales, mientras persisten las dificultades derivadas de la pérdida de poder de compra de los consumidores.
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