Economía

La UIA respaldó el rumbo económico, pero advirtió que la apertura comercial debe acompañarse con mayor competitividad

today3 noviembre, 2026

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Durante el cierre de la 32ª Conferencia Industrial, el presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, consideró necesario el proceso de estabilización económica, aunque reclamó una reforma tributaria que permita competir en igualdad de condiciones. La entidad expresó su preocupación por la producción y el empleo formal. Desde el Gobierno, Diego Santilli defendió las políticas de Javier Milei y anticipó un escenario de crecimiento.

La Unión Industrial Argentina (UIA) expresó su respaldo a los principales lineamientos de la política económica del Gobierno nacional, pero advirtió que la apertura comercial debe avanzar acompañada de medidas que mejoren la competitividad de las empresas argentinas.

El planteo fue realizado este martes por el presidente de la entidad, Martín Rappallini, durante el cierre de la 32ª Conferencia Industrial, desarrollada en la ciudad de Buenos Aires.

En un discurso que combinó el reconocimiento a la estabilización macroeconómica con reclamos concretos para el sector manufacturero, el dirigente sostuvo que la industria necesita condiciones tributarias, financieras y productivas que le permitan competir con las empresas del exterior.

El encuentro también contó con la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien defendió el programa económico del presidente Javier Milei y proyectó una etapa de expansión de la actividad.

Respaldo a la estabilización, pero con reclamos pendientes

Rappallini consideró que el cambio de orientación económica impulsado por el Gobierno era necesario para superar problemas estructurales que condicionaron durante años el funcionamiento de las empresas.

“No podíamos seguir con niveles de inflación tan elevados, déficit fiscal crónico, restricciones cambiarias y cambios permanentes en las reglas del juego”, afirmó.

El presidente de la UIA sostuvo que contar con una economía organizada y reglas previsibles constituye una condición fundamental para recuperar las inversiones y planificar el crecimiento.

Sin embargo, advirtió que la estabilización macroeconómica, por sí sola, no garantiza una mejora de la competitividad industrial.

En ese sentido, señaló que las empresas argentinas enfrentan costos y dificultades que exceden sus posibilidades individuales de adaptación.

“La apertura económica y la competitividad tienen que avanzar juntas”

Una de las definiciones centrales de Rappallini estuvo relacionada con la apertura de la economía y sus consecuencias sobre la producción nacional.

“La competitividad no depende del esfuerzo de cada empresa, sino también de las condiciones que ofrece el país. La apertura económica y la competitividad tienen que avanzar juntas, y el Estado tiene que generar las condiciones para que podamos hacerlo”, expresó.

El planteo refleja una preocupación del sector industrial frente a la mayor competencia de productos importados en un escenario donde persisten diferencias de costos tributarios, financieros y logísticos.

Para la UIA, la integración comercial debe desarrollarse junto con reformas que permitan mejorar las condiciones de producción dentro del país.

De lo contrario, las empresas nacionales podrían enfrentar una competencia desigual respecto de fabricantes que operan con estructuras de costos diferentes.

La preocupación por la producción y el empleo formal

Durante su intervención, el titular de la UIA hizo referencia al informe de Actualidad Industrial elaborado por la entidad, que expone las dificultades que atraviesan distintas ramas manufactureras.

Rappallini sostuvo que una de las prioridades del sector es sostener los niveles de actividad y preservar los puestos de trabajo registrados.

La preocupación industrial no se limita a la evolución de las ventas, sino que también incluye las posibilidades de inversión, el acceso al financiamiento y la capacidad de las empresas para mantener su estructura productiva.

En ese marco, la entidad planteó que las políticas destinadas a mejorar la competitividad deben contemplar las particularidades de la industria y su importancia para la generación de empleo formal.

Un pacto fiscal para “igualar la cancha”

Como parte de sus propuestas, la UIA presentó el denominado Pacto Fiscal Industrial Federal, una iniciativa orientada a modificar las condiciones tributarias que afectan a las empresas.

El objetivo, según explicó Rappallini, es “igualar la cancha” para que los productores argentinos puedan competir en condiciones más equilibradas.

La propuesta coloca la cuestión impositiva en el centro del debate sobre el futuro de la industria.

La presión tributaria y la acumulación de gravámenes nacionales, provinciales y municipales forman parte de las preocupaciones recurrentes del sector manufacturero.

En ese contexto, la UIA considera necesario avanzar hacia un esquema fiscal que favorezca la inversión, la producción y la generación de empleo.

El planteo adquiere especial relevancia para las economías regionales, donde numerosas pequeñas y medianas empresas dependen de su capacidad para sostener mercados y afrontar costos operativos.

Santilli defendió el programa económico de Milei

Luego de la intervención de Rappallini, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, presentó la posición del Gobierno nacional sobre la situación de la industria.

El funcionario sostuvo que el sector manufacturero arrastra problemas estructurales vinculados con el estancamiento económico, la presión tributaria y la falta de actualización del marco laboral.

Según su diagnóstico, la ausencia de estabilidad macroeconómica fue uno de los principales factores que impidieron el crecimiento sostenido.

“Se llegó a todo eso por la falta de estabilidad macroeconómica”, afirmó.

Santilli defendió las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei y aseguró que el país cuenta actualmente con condiciones más favorables para iniciar una etapa de expansión.

También destacó el potencial de la minería y la energía como nuevos motores de crecimiento de la economía argentina.

El Gobierno apuesta a una expansión económica de largo plazo

Durante su discurso, Santilli cuestionó las políticas económicas de las últimas dos décadas, a las que responsabilizó por el deterioro de la competitividad y la falta de generación de empleo.

“Venimos de 20 años de destrucción, proteccionismo, de no dar competitividad, aumentar impuestos y no generar empleo”, sostuvo.

El jefe de Gabinete afirmó que la estabilización económica impulsada por la administración nacional permitirá sentar las bases para una recuperación de largo plazo.

En el cierre de su intervención, también expresó su confianza en una eventual reelección de Javier Milei en 2027.

“Cuando el presidente sea reelecto, el país va a despegar como nunca antes lo vimos, por 20, 30 y 40 años consecutivamente”, manifestó.

Las afirmaciones del funcionario representan las expectativas políticas y económicas del Gobierno, en un contexto donde el sector industrial continúa reclamando medidas concretas para mejorar sus condiciones de funcionamiento.

El desafío de transformar la estabilidad en crecimiento industrial

La Conferencia Industrial dejó expuestas coincidencias y diferencias entre el Gobierno y los representantes del sector manufacturero.

Por un lado, la UIA reconoce la necesidad de estabilidad macroeconómica, previsibilidad y reglas claras para la inversión.

Por otro, advierte que la apertura comercial debe acompañarse con una reducción de los costos internos y una reforma tributaria que permita competir en mejores condiciones.

El debate resulta especialmente importante para las pequeñas y medianas industrias del interior del país, que enfrentan desafíos relacionados con el financiamiento, los costos de producción y la sostenibilidad del empleo.

El mensaje de la UIA fue claro: la estabilidad económica constituye un punto de partida, pero la recuperación de la industria dependerá de que esa estabilidad se traduzca en mejores condiciones para producir, invertir y competir.

En un escenario de transformación del modelo económico, la discusión sobre el futuro del sector manufacturero seguirá ocupando un lugar central en la agenda productiva argentina.

Escrito por Diario Sonar

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