A través de una capacitación conjunta con la provincia de Buenos Aires, el Gobierno pampeano busca transformar las celebraciones tradicionales en propuestas turísticas que generen movimiento económico, fortalezcan la identidad cultural y amplíen las oportunidades para comerciantes, emprendedores y prestadores de servicios del interior provincial.
Las fiestas populares representan mucho más que una celebración para las comunidades del interior de La Pampa. Además de preservar tradiciones, fortalecer vínculos y expresar la identidad de cada localidad, constituyen una oportunidad para impulsar el turismo y dinamizar las economías regionales.
Con esa perspectiva, se desarrolló la capacitación «De la Fiesta Popular al Evento Turístico», una iniciativa destinada a brindar herramientas para mejorar la organización de las celebraciones y convertirlas en atractivos capaces de convocar visitantes, generar empleo y promover nuevas actividades económicas.
La propuesta forma parte del trabajo conjunto entre los gobiernos de La Pampa y Buenos Aires, en el marco del convenio de cooperación firmado por los gobernadores Sergio Ziliotto y Axel Kicillof.
El encuentro se presentó en el Salón de Acuerdos de Casa de Gobierno, con la participación del secretario de Turismo pampeano, Saúl Echeveste; la subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez; intendentes, funcionarios provinciales, equipos técnicos, representantes de comisiones organizadoras e instituciones intermedias.
Del escenario y los espectáculos a una experiencia turística integral
Uno de los principales objetivos de la capacitación es ampliar la mirada sobre las fiestas populares y comprender que su potencial turístico no se limita a la programación artística.
La propuesta apunta a que cada localidad pueda complementar sus celebraciones con recorridos históricos, visitas guiadas, ferias de artesanos, espacios gastronómicos y actividades que permitan a los visitantes conocer otros atractivos de la comunidad.
En ese sentido, Saúl Echeveste destacó que una fiesta puede convertirse en una herramienta de desarrollo cuando se articula con los distintos sectores de la economía local.
«Tenemos que empezar a pensar qué pasa si el turista llega o el vecino de la localidad y de la región llega a la fiesta un día antes o se queda un día más», planteó el funcionario.
La posibilidad de extender la estadía de los visitantes representa una oportunidad para alojamientos, restaurantes, comercios, productores regionales y emprendimientos culturales.
El objetivo es que el movimiento generado por una celebración alcance a la mayor cantidad posible de actores económicos y no quede concentrado exclusivamente en el evento principal.
El turismo también debe crecer en los pueblos del interior
Durante su intervención, Echeveste remarcó que el desarrollo turístico provincial debe contemplar a las localidades más pequeñas y no concentrarse únicamente en los principales centros urbanos.
«Tenemos que pensar al turismo como una política de Estado, pero también como una política económica y de desarrollo local», sostuvo.
El secretario de Turismo señaló que la iniciativa adquiere especial importancia ante la proximidad de la temporada de verano, cuando La Pampa busca fortalecer tanto sus destinos vinculados con el agua como su calendario de celebraciones populares.
También valoró el esfuerzo de los municipios que, pese a las dificultades económicas, continúan organizando sus fiestas tradicionales.
Para Echeveste, la creatividad y el trabajo conjunto resultan fundamentales para sostener estas actividades y ampliar sus posibilidades.
«Tenemos que pensar también al turismo como una política federal, es decir, no todo se tiene que consolidar en las grandes ciudades, Santa Rosa, General Pico, Toay, sino también en el interior profundo de nuestra Provincia», expresó.
Buenos Aires destacó el impacto económico de las celebraciones
La subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, compartió la experiencia de su provincia en la organización y promoción de fiestas populares.
Según explicó, Buenos Aires cuenta con más de mil celebraciones y eventos distribuidos a lo largo del año, cada uno con características culturales y productivas propias.
La funcionaria destacó que estas actividades pueden generar un movimiento turístico considerable, especialmente en localidades pequeñas.
«Muchas veces duplica y a veces quintuplica la cantidad de visitantes en relación a la población estable de la localidad que recibe», señaló.
Ese crecimiento temporario de la población representa una oportunidad para fortalecer el comercio, la gastronomía, el alojamiento y la venta de productos regionales.
Martínez también resaltó la importancia de preservar la identidad de cada celebración, evitando que la búsqueda de visitantes termine desdibujando las tradiciones que le dieron origen.
Una política conjunta entre La Pampa y Buenos Aires
La capacitación constituye una de las acciones surgidas del convenio de cooperación firmado por Ziliotto y Kicillof, que contempla el intercambio de conocimientos, la asistencia técnica y el diseño de estrategias compartidas para fortalecer el turismo.
Echeveste recordó que el acuerdo fue suscripto hace aproximadamente dos meses y destacó la importancia de traducir esos compromisos en acciones concretas.
El funcionario sostuvo que el federalismo debe expresarse mediante políticas que permitan acercar herramientas y oportunidades a las comunidades.
Por su parte, Martínez reivindicó la articulación entre provincias y cuestionó las políticas del Gobierno nacional hacia los sectores productivos y turísticos.
La funcionaria consideró que la cooperación interprovincial constituye una herramienta necesaria para sostener programas de desarrollo y acompañar a los destinos locales.
Identidad cultural, arraigo y nuevas oportunidades
Las fiestas populares ocupan un lugar central en la vida social y cultural de numerosos pueblos pampeanos.
Muchas de estas celebraciones están vinculadas con la historia de las localidades, sus actividades productivas, sus tradiciones gastronómicas y las expresiones artísticas de sus habitantes.
Convertirlas en atractivos turísticos no significa modificar su esencia, sino generar condiciones para que más personas puedan conocerlas y participar de ellas.
La planificación, la promoción regional, la articulación con el sector privado y la incorporación de propuestas complementarias aparecen como herramientas para ampliar su alcance.
Desde esa perspectiva, el turismo puede contribuir tanto a la generación de ingresos como al fortalecimiento del sentido de pertenencia.
«Es importante que podamos convertir esa fiesta popular en un evento turístico, en un destino turístico y de esa manera vamos a poder generar un circuito económico importante que tiene que ver con el desarrollo, con nuestra identidad, con recuperar y sentirnos orgullosos de nuestra provincia», concluyó Echeveste.
La apuesta provincial busca que las celebraciones tradicionales se consoliden como oportunidades de desarrollo para las comunidades, combinando cultura, turismo y actividad económica sin perder la identidad que distingue a cada pueblo pampeano.
Comentarios de las entradas (0)