La sesión especial convocada para este jueves a las 14:00 en Diputados corre riesgo de fracasar por falta de quórum. El cambio de posición del Gobierno sobre la Ley de Tierras y una nueva convocatoria para el 21 de octubre debilitaron la estrategia opositora.
La oposición enfrenta dificultades para reunir el quórum necesario y abrir la sesión especial prevista para este jueves en la Cámara de Diputados, donde busca avanzar con el rechazo del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, una de las principales herramientas de desregulación económica impulsadas por el presidente Javier Milei.
La convocatoria también incluye iniciativas vinculadas con la emergencia en discapacidad y el alivio de la morosidad de las familias. Sin embargo, las negociaciones de los últimos días redujeron las posibilidades de alcanzar los 129 diputados necesarios para iniciar el debate.
Según estimaciones de sectores opositores, hasta el momento podrían garantizarse entre 120 y 123 legisladores presentes.
El cambio de posición sobre la Ley de Tierras
Uno de los factores que modificó el escenario parlamentario fue la decisión del oficialismo de impulsar la restitución de la Ley de Tierras Rurales, derogada por el propio Gobierno mediante el DNU 70/2023.
La Libertad Avanza acordó con el PRO y sectores de la UCR incorporar al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada dos artículos destinados a dejar sin efecto la derogación y restablecer la vigencia de la normativa que limita la extranjerización de tierras rurales.
La iniciativa obtuvo dictamen de mayoría en comisión, aunque todavía necesita aprobación legislativa.
Este movimiento permitió acercar posiciones con diputados que defendían la Ley de Tierras, pero que no estaban dispuestos a acompañar el rechazo completo del decreto presidencial.
A ello se sumó una decisión reciente de la Corte Suprema relacionada con la vigencia de la normativa, que también influyó en el debate político.
Un decreto que abarca múltiples reformas
La disputa excede ampliamente la legislación sobre tierras rurales.
El DNU 70/2023 introdujo modificaciones en distintas áreas de la economía, entre ellas el régimen de alquileres, las regulaciones comerciales, el transporte aéreo y los servicios de medicina prepaga.
Por eso, su eventual rechazo legislativo tendría consecuencias más amplias que la restitución de una única norma.
Para que el decreto pierda vigencia por decisión parlamentaria se requiere su rechazo por ambas cámaras del Congreso, conforme al procedimiento establecido para los decretos de necesidad y urgencia.
“Moriremos con las botas puestas”
Pese a las dificultades para alcanzar el quórum, sectores de Unión por la Patria anticiparon que intentarán abrir la sesión.
“Estamos en 120, 123. Si tenemos que morir con las botas puestas, lo vamos a hacer, y que queden expuestos los que quieren que siga el DNU 70”, expresó un diputado de ese bloque a la Agencia Noticias Argentinas.
El legislador también advirtió que la controversia judicial sobre la Ley de Tierras todavía no tiene una resolución definitiva sobre el fondo de la cuestión.
Entre quienes sostienen la convocatoria figuran representantes de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, sectores de Provincias Unidas, Argentina Federal y otros bloques provinciales.
La sesión del 21 de octubre cambia el escenario
Otro elemento que debilitó la convocatoria es la sesión prevista para el próximo 21 de octubre, cuyo temario incluye cuestiones de interés para distintos sectores de la oposición, como discapacidad y endeudamiento familiar.
La posibilidad de tratar esas iniciativas en una fecha posterior redujo los incentivos para acompañar la sesión de este jueves.
De esta manera, el oficialismo consiguió modificar el escenario parlamentario sin retirar el DNU 70/2023.
La definición llegará a partir de las 14:00, cuando se conozca si la oposición logra reunir los 129 diputados necesarios para abrir la sesión. Por ahora, las estimaciones anticipan un panorama desfavorable para quienes buscan rechazar el decreto.
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