Este miércoles, el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 7, a cargo del juez Enrique Lavié Pico, rechazó la medida cautelar presentada por la CGT que buscaba frenar dos artículos clave de la reforma laboral. El fallo de primera instancia permite, por ahora, que continúe el proceso de traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires.
La central obrera había solicitado una medida de «no innovar» para suspender de inmediato los artículos 90 y 91 de la Ley de Modernización Laboral. Según el recurso de amparo presentado el viernes, la aplicación de estos artículos implicaría el cierre de 30 juzgados laborales y de la Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT), dejando a los trabajadores en un estado de indefensión y vulnerando sus derechos constitucionales.
Sin embargo, el magistrado consideró que no se cumplían los requisitos de urgencia y arbitrariedad necesarios para dictar una medida tan excepcional contra una ley sancionada por el Congreso. En su resolución, Lavié Pico argumentó que no existe un «perjuicio irreparable» que torne ilusoria una sentencia futura, ya que la cuestión de fondo sobre la legalidad de la reforma aún debe ser tratada en el proceso principal.
“Teniendo en cuenta la sumarísima vía escogida –acción de amparo– por la actora y la inminencia de su decisión, en la cual se tratará el fondo del asunto… se descarta la existencia de un perjuicio irreparable”, expresó el juez en su fallo. Asimismo, agregó que los argumentos presentados por la CGT no eran suficientes para acreditar el «peligro en la demora» que justificara alterar el curso natural del proceso judicial.
Con este rechazo, la reforma laboral da un paso adelante, aunque la pelea judicial de la CGT recién comienza, ya que la causa principal sigue abierta.
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