El economista y director de la consultora Econoviews, Miguel Kiguel, sostuvo que la recuperación de la actividad económica avanza a un ritmo lento y advirtió que el crecimiento no será inmediato, pese a los avances en materia de desinflación.
Al analizar los últimos datos del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) difundidos por el INDEC, Kiguel explicó que el proceso de expansión «no va a ser de un día para el otro» porque el reacomodamiento de la economía demanda tiempo.
En declaraciones a Splendid AM 990, señaló que el Gobierno de Javier Milei impulsó dos medidas que consideró necesarias, aunque con impacto limitado en el corto plazo: el ajuste fiscal y las reformas estructurales acompañadas por una mayor apertura económica.
«El Gobierno no tiene herramientas para estimular un crecimiento acelerado. Lo que hizo fue establecer nuevas reglas de juego», afirmó, y destacó como ejemplo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), orientado a atraer proyectos de gran escala.
Kiguel también remarcó que la historia de cambios bruscos en la política económica argentina dificulta una recuperación rápida. «La destrucción es rápida y la construcción lleva tiempo. El reacomodamiento de los sectores no es inmediato», sostuvo.
Inflación y crecimiento
Respecto de la inflación, el economista valoró el proceso de desaceleración logrado por el Gobierno, con registros mensuales inferiores al 2%, aunque advirtió que alcanzar niveles de un dígito anual será un camino gradual.
«Es un proceso muy lento que lleva tiempo y no ayuda a la reactivación», afirmó.
En ese contexto, planteó que el Ejecutivo enfrenta el desafío de definir prioridades: acelerar la baja de la inflación o impulsar una recuperación más rápida de la actividad económica.
«Lo que la gente está pidiendo es que empiece a sentir rápidamente una mejora», señaló.
De cara a los próximos meses, Kiguel estimó que la inflación continuará por debajo del 2% mensual y que la tendencia descendente se consolidará. Sin embargo, aclaró que el crecimiento económico seguirá siendo moderado.
«Tampoco esperemos que la economía crezca al 8% el año que viene. El panorama es una inflación un poco más baja y un nivel de actividad algo mejor, pero no lo suficiente como para cambiar de manera drástica el humor de la sociedad», concluyó.
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